El aura (su limpieza y armonía)

“Pero yo sabía que había un Dios; que Él era bueno y que la muerte no era el final de la vida. Incluso a esa edad yo era capaz de deducir de esas certezas que todo debe estar de alguna manera bien, aunque muy a menudo las cosas parecían ir mal”.

“The Christian Creed” – C. W. Leadbeater – (teosofista) – (1.854-1934)

El aura es la energía que rodea el cuerpo de cada ser vivo y emite un resplandor que no es perceptible a simple vista. Tanto la intensidad del brillo como los colores reflejan la personalidad y el estado de ánimo, así como la salud, de cada persona.

En las diferentes culturas, y religiones de la antigüedad ya se hablaba de que los seres humanos estaban rodeados de un aura, o círculo, que los protegía. Los antiguos egipcios añadieron el aura a las estatuas y grabados de sus dioses y escribieron mucho sobre el círculo protector de todos los seres vivos en Egipto. También hay referencias en los escritos griegos, romanos e incluso en los de otras religiones paganas de Oriente. Todos y cada uno de estos textos coincidían en describir la forma y los colores del aura como si fuera un gran huevo que rodeaba el cuerpo humano. Lo describían como si se tratara de una especie de neblina brillante, pero con luz propia, que emitía colores diferentes de mayor o menor intensidad.

Shi’a de la antigua Persia con la Virgen María y su Hijo donde se refleja el aura del Niño.

Tanto en parapsicología, como en otras formas de prácticas espirituales, el aura está considerada como un campo muy sutil, como una radiación luminosa que rodea a la persona (el halo o aureola en el arte religioso). En las diferentes religiones antiguas se habla de estos círculos protectores. Todos coinciden en que se trata de algo imperceptible al ojo humano, y sólo visible para los videntes o magos. En la India el aura está vinculada al tercer ojo de la espiritualidad. Algunos teosofistas asocian diversos rasgos de la personalidad con los diferentes colores y capas del aura de cada persona. También está considerada como si se tratara de un mapa tanto de los pensamientos como de los sentimientos de cada ser humano o animal vivo sobre la tierra.

El aura se divide en dos partes: la emocional, o principal, y la etérica

El aura emocional, o principal, se congrega alrededor del cuerpo de cada persona. Está compuesta por una especie de aros irregulares muy gruesos de diferentes colores que rodean totalmente el cuerpo desde la cabeza hasta los pies. Los cuerpos humanos emanan colores desde la misma psique de la persona, o chakra. Cada chakra genera energía de un color y un tipo diferente. La intensidad, el tono y la actividad de cada color del aura, muestran la personalidad y el estado de salud física y emocional, de cada persona. El chakra dominante generará el color principal del aura, que será el más intenso.


El arcángel Gabriel entregando el Corán a Mahoma  protegido por su aura – fresco de la antigua Persia – Siglo XII

El aura etérica es una franja luminosa muy estrecha y pálida que rodea el cuerpo de la persona. Tiene la apariencia de una especie de humo y está muy pegada al cuerpo. Este aura está muy ligado a la salud, así como al estado de ánimo de la persona. El aura etérica brilla y palidece, u oscurece, dependiendo de las circunstancias que afecten en ese momento al individuo. Los colores principales son muy útiles a la hora de conocer los rasgos de personalidad elementales de la persona, así como sus propósitos y las prioridades que tiene en la vida.

Mahoma sentado en un camello y Jesucristo en un burro. Van a encontrarse con Moisés que les está esperando en una ventana. (fresco del siglo XII-angeología Persa)

El color etérico tiene su base en un blanco luminoso que pasa a gris transformándose gradualmente hasta encontrar el color que revela la personalidad básica de cada persona. Los colores intermedios entre unos colores y otros cambian de tonalidad dependiento del pensamiento, la emoción o la sensación física del momento. Las tonalidades de este aura revelan la fortaleza, la debilidad y también la voluntad de cada persona. Este color varía debido a las crisis, a las experiencias traumáticas o a los cambios extraordinarios. Es muy importante recuperar el equilibrio de los colores en el aura haciendo balance sobre lo positivo y negativo de nuestras experiencias y de todo lo que hayamos aprendido de ellas. El color etérico básico generalmente no cambia durante la vida de las personas.

Cada tono del aura representa un área de nuestra personalidad. Hay colores analíticos, emocionales y espirituales. Y dentro de cada grupo hay diferentes combinaciones, pero con algunas variaciones. Es importante conocer los colores porque así podremos saber cuales son los que influyen y cuales los que no lo hacen.

Grupo de colores: rojo y naranja

Rojo:

Fisicamente este color es representativo de las actividades mentales del día a día en el mundo material. Es un color práctico. Indica que la persona tiene los pies en la tierra. Es muy trabajador. Sabe como funciona todo.

Emocionalmente el color rojo indica honestidad, franqueza, grandes expectativas y amplitud de miras. No soporta la derrota. Es alguien muy apasionado que puede pasar de la tranquilidad a la ira con facilidad. Necesita rodearse de gente. No le gustan las aglomeraciones, sino que prefiere reuniones más selectas.

Aspectos negativos: Cuando el color no está desequilibrado se produce la inseguridad, la ansiedad, la inquietud y las frustraciones.

Naranja:

El color naranja representa las ideas que acabará llevando a cabo el resto del cuerpo. Se refiere a los planes y proyectos, los retos que se haya propuesto, los esfuerzos que haya que hacer para conseguir sus propósitos.


Emocionalmente este color indica que el sujeto está entusiasmado con la vida que lleva y por lo tanto seguramente vive al límite. Se enfrenta a algunos peligros. Se involucra en actividades físicas, deportes, eventos y participa en todo tipo de desafíos muy emocionantes para él, pero que rozan el límite.

Socialmente este color indica que la persona es muy solitaria, aunque disfruta con la compañía de gente con sus mismas inquietudes.

Aspectos negativos: Cuando el color no está debidamente equilibrado demuestra que a la persona le falta confianza en sí misma. Pierde la empatía. Se vuelve egoísta. No conoce los límites.

Grupo de colores: amarillo y magenta

Amarillo:

Mentalmente el color amarillo indica que la persona es muy inteligente, muy creativa y que aprende continuamente. Emocionalmente es amable, diplomática y muy educada. Le gusta agradar y es muy cariñoso. También es leal. Socialmente le gusta la diversión y estar rodeado de mucha gente. Le atraen más las actividades al aire libre que las que se desarrollan en el interior.

Aspectos negativos: Cuando el color no está debidamente equilibrado produce ansiedad, falta de confianza y miedo. Tiene necesidad de estatus y mucho poder. Se vuelve demasiado crítico. No puede relajarse.

Magenta:

Este color rechaza todo lo que obstruya la mente. Denota que esa persona tiene un carácter muy fuerte y siempre está dispuesta a lograr todos sus propósitos. Emocionalmente indica que se trata de una persona inquieta y muy susceptible a cambiar de estados de ánimo con inusitada rapidez. A este color no le gustan ni las rutinas ni las monotonías. Socialmente le gusta la diversión y también participar en todo tipo de actividades al límite. No soporta las estrictas normas sociales y le encanta saltarse las reglas establecidas por otros.

Grupo de colores: verde y verde oscuro

Color verde:

Este color indica que la persona es inteligente, tiene una mente muy aguda, utiliza la lógica y es muy responsable puesto que se atreve a hacerse cargo de todo tipo de tareas complicadas. Emocionalmente el color verde indica que la persona soluciona todos los problemas que se puedan ir presentando. Le cuesta controlar algunos de sus excesos. Es impulsivo en el terreno de los sentimientos ya que este tono de verde indica que la persona puede pasar de la tolerancia y la compasión a la falta de sinceridad e incluso a la crueldad.

Socialmente este color indica que se siente muy incómoda dentro del grupo y que prefiere mantenerse al margen y convertirse en una simple observadora. Es muy cuidadosa a la hora de elegir amigos y necesita mucho tiempo para crear lazos de amistad, o confianza, con los demás.

Aspectos negativos: Cuando el color no está equilibrado aparecen el resentimiento, los sensación de culpabilidad, los celos y las sospechas de toda índole.

Verde oscuro:

Mentalmente esta persona se mueve de manera lógica y puede encontrar soluciones a todos los problemas que se vayan presentando. Es buen consejero. Siempre evita depender emocionalmente de alguien. Suele terminar sus relaciones, tanto sentimentales como de amistad, de forma bastante imprevisible y sin razón aparente, ya que este tono de color indica que los canales de comunicación con su entorno suelen ser muy pobres. Socialmente es muy selectivo a la hora de contactar con los demás.


Le gusta hablar de materias elevadas, como las ciencias, y suele pasar muchas horas inmerso en reflexiones profundas. Físicamente disfruta con deportes al aire libre, como la caza, la pesca, y otro tipo de deportes que pueda practicar individualmente. Sus distracciones favoritas en el interior son resolver los crucigramas y  puzzles.

Aspectos negativos: Cuando el color no está desequilibrado aparecen el resentimiento, los sensación de culpabilidad, los celos y las sospechas de toda índole.

Grupo de colores: cristal (transparente) y violeta

El color cristal:

Mentalmente indica que es una persona brillante y muy ágil. Le gustan la investigación y los pensamientos profundos. También le gusta la meditación y el recogimiento en la oración. Emocionalmente es capaz de esconder su verdadera personalidad puesto que adopta con mucha facilidad los gestos y características propios de otras personas. Es muy intuitivo y lo utiliza para complacer a los demás. Socialmente este color indica que es una persona tímida y algo retraída, pero cuando las circunstancias son favorables puede convertirse en el alma de la fiesta. El tono cristal indica que a esta persona le gusta la soledad y si tiene familia, o un núcleo grande de personas en su entorno, necesitará disfrutar de sus horas en soledad con alguna frecuencia.

Color violeta:


Mentalmente este color indica que la persona es una pensadora muy crítica, pero también es muy inteligente. Es alguien creativo y por lo tanto seguramente se trata de un inventor. Tiene la habilidad de hacerse una idea del panorama general y también de los diferentes componentes que lo forman. Emocionalmente es alguien muy apasionado, pero de cara hacia fuera, ya que normalmente a los ojos de los demás suele parecer distante e incluso frío. Este color indica que la persona es muy instintiva e incluso algo visionaria, aunque demasiado reservada como para compartir tanto sus verdaderos sentimientos como sus pensamientos más profundos, o incluso sus creencias religiosas o sus principios. El color violeta indica que este tipo de personas está trabajando por cambiar el mundo.

Aspectos negativos: Cuando este color está desequilibrado aparecen el aburrimiento, la indecisión, la falta de concentración, las lagunas mentales, la ensoñación y también la manipulación.

Grupo de colores: Azul, lavanda e índigo

Color Azul:


El color azul en el aura indica que mentalmente esta persona es muy inteligente e intuitiva. Le gusta organizar datos y cifras y tiene una memoria extraordinaria. Emocionalmente es demasiado sensible y también muy expresivo. El color azul denota que esa persona puede pasar de la risa al llanto en cualquier momento. Es alguien que tiene la necesidad de compartir sus sentimientos con los demás. Socialmente el color azul indica que es una persona generosa, que le gusta la gente y que se mueve siempre obrando con buena voluntad.

Aspectos negativos: cuando el color está desequilibrado empiezan a salir las emociones que han estado reprimidas, la capacidad para expresar cualquier pensamiento se bloquea, el área creativa se queda en blanco, la persona empieza a prestar atención a los chismes y rumores, le gusta criticar y vanagloriarse de cosas reprobables, y también le gusta perder el tiempo hablando de banalidades.

Color lavanda:

Mentalmente indica que se trata de un pensador abstracto y con alguna dificultad para centrarse en pensamientos o ideas concretas. A esta persona le gusta comunicar sus ideas a través de alguna rama de las artes, como la pintura, la música o la escritura. Es soñador y algo fantasioso. Tiene alguna dificultad para terminar los trabajos, o tareas, que ha empezado. Emocionalmente su generosidad es tan grande que no tiene capacidad de odio, sino que por el contrario tiene necesidad de amar y sentirse amado. El color lavanda en el aura indica que esta persona sólo ve las cualidades positivas en todos los demás y también en todo lo que le rodea. Socialmente tiene muchas y fluídas relaciones con su entorno, además de muy variadas, ya que es un espíritu inquieto y siempre está buscando a gente diferente y nueva. Suele vivir rodeado de animales y normalmente prefiere su compañía a la de los humanos.

Aspectos negativos: cuando el color está desequilibrado empiezan a salir las emociones que han estado reprimidas, la capacidad para expresar cualquier pensamiento se bloquea, el área creativa se queda en blanco, la persona empieza a prestar atención a los chismes y rumores, le gusta criticar y vanagloriarse de cosas reprobables, y también le gusta perder el tiempo hablando de banalidades.

Color índigo:

Mentalmente este color indica que se trata de una persona brillante y muy inquisitiva. Aprende todo con facilidad y suele hacer preguntas muy profundas que necesitan de respuestas sinceras e interesantes. Emocionalmente suele tratarse de una persona mucho más madura de lo que indica su edad física. Tiene una imaginación desbordante. Le gusta ayudar a los demás, pero a su libre albedrío y sin más ataduras que las que él mismo se imponga. No sigue a nadie porque eso para él significaría traicionarse a sí mismo. No demuestra lo que siente ni da señales de afecto o desapego con nadie. Este color indica que la persona sigue sus propias reglas. Nada ni nadie pondrá en peligro de desestabilización la integridad ni los principios de este color, ni sus altísimos valores éticos y/o morales. Si no encuentra a una persona afín suele pasar su vida en soledad.


Aspectos negativos: cuando el color está desequilibrado aparecen las dudas y el miedo, la hipersensibilidad y las actitudes dictatoriales.

Visualización del aura

El alma está hecha de luz y contiene todos los colores visibles del espectro, además de la luz que es invisible al ojo humano y que es también parte de la misma.

El aura se puede visualizar, pero hay que seguir una pautas muy concretas para conseguirlo. Es importante encontrar un sitio tranquilo y silencioso donde nada ni nadie nos distraiga. Después hay que permanecer sentado cómodamente en una posición concreta: con la espalda recta, adoptando una postura relajada durante al menos quince minutos y practicando ejercicios de respiración acompasada antiestrés. Cuando se haya controlado la respiración y se note la relajación muscular y emocional, hay que mirar al techo de la habitación y formar mentalmente un círculo blanco lo suficientemente grande como para que rodee nuestro cuerpo. Cuando se haya visualizado ese círculo hay que bajarlo mentalmente hasta que llegue a rodear nuestro cuerpo de la cabeza a los pies. Hay que dejar que la energía del círculo fluya y se mueva de arriba abajo. Si no se consigue controlar esa visión, sería aconsejable volver a empezar de nuevo desde el principio.

Una vez se haya conseguido visualizar el aura habría que seguir las pautas siguientes:

-Descargar la energía negativa acumulada.

-Encontrar el lado positivo en todo lo negativo que hayamos vivido o experimentado (meditación).

-Librarse de los pensamientos negativos dando más importancia a los positivos (meditación).

– Crear una burbuja protectora.

Limpiar el aura (siempre y cuando no haya problemas de salud)

Sólo necesitarás unos pocos minutos para todo el proceso. Cuando uno está enfermo, y / o deprimido, o estresado, el aura estará manchada y por lo tanto habrá perdido su equilibrio natural, equilibrio que conviene restablecer cuanto antes. La energía interior se refleja en el aura del exterior. Cuando hay alguna enfermedad, si ya se ha manifestado, o está gestándose, el aura aparecerá con un tono de color gris algo sucio.

Hay muchas recetas para limpiar el aura y restablecer su equilibrio natural, pero me limitaré a escribir las más comunes y sencillas:

Hierbas:

Salvia:

Salvia apiana, o salvia blanca

Es un arbusto perenne que libera un aroma muy fuerte. En las diferentes culturas paganas se usaba para los rituales de purificación, o lo que es lo mismo: para limpiar el aura. La tradición dice que quemar salvia blanca (desecada) anula la energía negativa que rodea a las personas, o flota en los lugares donde viven. Barrer las paredes de la casa, o el aura de la persona, con una ramita de salvia blanca, fresca, limpiará todo lo negativo que pudiera haberse instalado o bien en el aura de la persona o en el lugar donde pasamos gran parte del tiempo. En los herbolarios se pueden comprar las hojas secas si se quieren hacer infusiones o también para quemarlas. Las plantas en maceta, frescas, se pueden encontrar en cualquier vivero.

Otras hierbas:

Este ritual también se puede hacer utilizando flor y hojas de lavanda (seca o fresca) y otras hierbas muy comunes usadas normalmente para las purificaciones.


Sales de baño:

Se empieza preparando un baño de agua templada y rodeándose de silencio. Se pueden encender las velas que se quieran. También se puede poner música suave o relajante. Cuando ya esté todo preparado hay que añadir al agua de la bañera unas flores de lavanda y sales de baño también de lavanda. O si se prefiere usar sal marina natural (sin perfumes ni colores) también hará el mismo efecto. Las hojas de eucalipto junto con las sales marinas naturales serían una buena opción. Se pueden repetir estos baños todas las veces que se quiera, pero seguiendo el ritual del primer día, a la misma hora, etc.. El tiempo necesario para el ritual lo pondrá cada persona.

Piedras y cristales:

A veces nos encontramos inmersos en ambientes demasiado cargados, o negativos, o hemos estado expuestos a energías demasiado agresivas que nos hacen sentir frustrados sin razón aparente. Otras veces nos encontramos con personas conocidas como “vampiros de la energía” que habitualmente roban la energía (normalmente de forma inconsciente) a todo ser vivo de su entorno para seguir alimentando su aura mientras los demás la pierden. Esto nos hace sentir una sensación de cansancio, o apatía, sin causa aparente que es fácil de entender si analizamos a quien, o quienes, hemos tenido cerca, o en qué lugares hemos estado. Es muy importante recuperar la energía perdida del aura porque eso nos permitirá recuperar tanto la energía física como mental/emocional.

Los síntomas más patentes de que el aura está desequilibrada, o ha perdido su esplendor, lo demuestran los cambios bruscos de humor, las emociones extremas, los estados de ansiedad, y muy especialmente los problemas que se tienen a la hora de conciliar el sueño.

Por otro lado, aunque el aura no esté desequilibrada, ni a falta de energía, si no nos sentimos enfermos ni excesivamente cansados, es muy importante alinear el equilibrio de nuestro aura siguiendo algunos de estos consejos utilizando piedras y cristales que servirán también para fortalecerla.

Amatista:

La amatista tiene gran poder en la curación de las enfermedades, físicas y emocionales. Aumenta la conciencia espiritual. Equilibra los cuerpos físico y mental, así como el área emocional. Está muy vinculada a lo espiritual. Es muy apreciada para limpiar el aura.

Modo de uso: Tanto si se trata de una piedra sin pulir, o una piedra pulida, hay que ponerla en la palma de la mano derecha y cerrarla para que su energía empiece a recorrer el cuerpo. Después se pasa la piedra a la mano izquierda si solamente disponemos de una piedra, o si se tienen dos piedras se ponen una en cada mano. Las joyas hechas con amatistas (cualquier tonalidad o color) ayudan a equilibrar las energías del cuerpo/alma y por lo tanto a purificar el aura cuando se llevan puestas.

Fluorita arco iris:

La fluorita arco iris es una piedra muy usada para armonizar la energía tanto física como emocional. Se utiliza mucho para aplacar el exceso de nerviosismo. Es muy apreciada para limpiar el aura y restablecer su equilibrio puesto que ayuda en la eliminación de energías negativas. Es muy usada para mitigar las depresiones y también los cuadros de ansiedad. Este cristal trae la paz y ayuda a que la comunicación con los demás sea más fluída. Esta piedra también se usa como refuerzo para potenciar los efectos beneficiosos de otras piedras.

Modo de uso: En meditación y estando muy relajado, hay que poner una piedra (pulida o sin pulir) en cada mano, o usar cualquier tipo de joya con esa piedra. Son recomendables los pendientes en las orejas.

Además de las que estoy recomendando también hay una gran variedad de piedras muy comunes, y que están al alcance de todos, para llevar a cabo limpiezas espirituales como pueden ser el cuarzo rutilado, la citrina, y toda la gama y tonalidades del cuarzo, entre otras muchas. Otra forma de beneficiarse de la energía purificadora de estas piedras es formando un círculo en el suelo con todas ellas, e introducirse dentro de él para practicar las correspondientes meditaciones hasta que se hayan recuperado tanto la respiración acompasada como la paz interior. Sería recomendable estar un mínimo de siete minutos dentro del círculo. También se pueden llevar consigo algunas piedrs durante el resto del día, o bien en el bolso o en la cartera, y apretarlas con las manos cuando notemos que estamos perdiendo la paz interior o también la energía.

Los cuatro elementos:

Además de las hierbas, las sales, las piedras y cristales, la Madre Naturaleza pone a nuestra disposición sus propias recetas para ayudarnos a recuperar la paz interior mediante la purificación de nuestro aura. Y para ello sólo necesitaríamos hacer buen uso de los cuatro elementos: Aire, Tierra, Fuego y Agua.

Aire:

Todo lo que se necesita hacer para recuperar el equilibrio del aura y librarse de las energías negativas que podrían haberlo ensuciado, es sentarse muy cómodamente en algún lugar al aire libre donde nada ni nadie nos distraiga. Se empieza respirando acompasadamente tal y como se hace en meditación o yoga. Es conveniente mantener la espalda recta. Meditar durante unos cinco minutos o hasta que se haya controlado la respiración. Empezaremos a notar que el cuerpo se ha estabilizado y que nuestro estado de ánimo es más positivo. Si nos centramos en la respiración comprobaremos que al oxigenar la sangre el ritmo celular y molecular aumentará liberando por lo tanto la energía negativa y repercutiendo directamente en el aura. Es conveniente practicar este ejercicio una vez al día para fortalecer el aura.

Tierra:

Si no disponemos de nuestro propio jardín, el ritual se puede llevar a efecto en cualquier jardín público, o en el campo. Es importante agudizar los sentidos y empezar a disfrutar de las plantas, de las flores, de la hierba, de su olor, su color, del sonido que emite el viento cuando las toca. El contacto directo de las manos con las plantas, o la tierra, ayudará a recuperar la energía positiva perdida. Elaborar cuidadosamente ramilletes de flores, o hierbas, y después mantenerlas en las manos durante toda la meditación. Acercarse a los árboles; tocarlos, olerlos, escuchar el ruido que hace el viento cuando mueve sus ramas y cuando agita sus hojas. Todo lo que sea conectar con la madre tierra será beneficioso para recuperar el equilibrio del aura o para fortalecerla.

Caminar descalzo ayudará a liberar la energía negativa acumulada. Cerrar los ojos y separar los diferentes olores mentalmente ayudará a fortalecer la energía positiva. Llevar varios ramilletes de flores o hierbas a casa y colocarlos después de tal forma que perfumen todas las habitaciones. Si además de jardín privado se dispone de un huerto, también se puede disfrutar de los sabores de las diferentes frutas y verduras.

Fuego:

El fuego se ha utilizado para todo tipo de purificaciones desde la noche de los tiempos. Los fuegos sagrados siguen ardiendo en los templos, en los juegos olímpicos y en los cementerios de los héroes. Las velas son tan antiguas como el fuego. Además de estar permanentemente en lugares sagrados, el fuego siempre se ha usado para purificar, es decir: para limpiar el aura.

Sentarse delante de una hoguera, o de una chimenea, o una fogata, o una caldera, o también encender unas velas, o unas hojas secas de hierba, nos ayudará a limpiar todo lo negativo tanto del aura como del entorno en el que vivimos. Hay que disfrutar de sus olores, de sus sonidos, del calor, y de su fuerza. El fuego nos ayudará a mover (tal y como hace al hervir el agua para cocinar los alimentos) la energía estancada en algún lado y convertir el aúrico negativo en positivo. Las velas pueden ser de colores o simplemente blancas.

Agua:

Sin agua no podríamos vivir. Ningún ser vivo en la tierra podría sobrevivir sin este elemento. Para la purificación, y por lo tanto para la limpieza del aura, lo mejor es recurrir al agua bendita puesto que se trata de la forma más rápida y directa de librarse de las energías negativas. Habría que ir a una iglesia, humedecerse los dedos de la mano con su agua bendita y después mojarse la frente con ella. También podríamos quedarnos un rato en la iglesia puesto que estaríamos pisando suelo sagrado (como en los cementerios), y meditar rezando alguna oración, o simplemente meditando, ya que este ritual tan sencillo es el que más rápidamente neutraliza las energías negativas y por lo tanto ayuda a recuperar el equilibrio del aura. Si no se tiene ninguna creencia religiosa en especial también se puede llevar a cabo este ritual puesto que la religión sí cree en los seres humanos, por lo tanto el ritual resulta igual de efectivo para todos independientemente de sus creencias.


Conectar con el aura significa que estamos contactando con la Divinidad, con el Cosmos, con el Universo, con Dios, con lo Superior. Si el aura está purificada y fortalecida nos protegerá contra todo tipo de energías negativas y podremos mantener el equilibrio tanto físico como emocional y espiritual. Los diferentes estudios y teorías sobre este tema indican que algunas enfermedades, tanto físicas como emocionales, se desarrollan cuando el aura ha sufrido algún trauma o cambio traumático, por eso es tan importante mantenerlo equilibrado y sobre todo muy fortalecido.

María de Gracia

https://www.lecturatarot.com/blog/

https://www.lecturatarot.com/

www.mariadegracia.net

www.lectura-tarot.com

(derechos reservados-prohibida su reproducción)

Bibliografía:

-“How to read the Aura”, W. E. Butler (1.898-1.978)

-“Occult Philosophy” – Natural Magic – Libro III – H. Cornelius Agrippa

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
Esta entrada fue publicada en Mis artículos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>