La Telepatía

“He aquí; Jehová conoce todas las obras de los hombres, sus imaginaciones, pensamientos y corazones”. (II Esdras, XVI:54)

La telepatía (del griego τῆλε: “tele”, que significa: “lejano”, y πάθος, “pathos”, o, “patheia” que significa: “sentimiento, percepción, pasión, aflicción, experiencia”), es la transmisión de información de una persona a otra sin utilizar cualquiera de nuestros conocidos canales sensoriales, o de interacción física. Es considerada como una forma de percepción extrasensorial o cognición anómala.

El término fue acuñado en el año 1882 por el erudito Frederic Myers, uno de los fundadores de la Sociedad para la Investigación Psíquica, y desde entonces se convirtió en más popular que la anterior expresión conocida como: “la transferencia del pensamiento”. O la causa de que alguien piense, o sienta, algo por el uso de la propia mente y se comunique con otras personas utilizando medios más allá de los sentidos físicos convencionales. Alguien que tiene tales habilidades es un “telépata”, y es técnicamente diferente a un “psíquico”, el que invoca y se comunica con los espíritus más que con las mentes de los vivos. Las primeras facultades se conocen actualmente con el nombre de “telepáticas”, y un término para definirlas más antiguo, y que todavía se encuentra en la literatura es: “transferencia del pensamiento”, sobre todo de: “impresiones de pensamiento”.

La telepatía es el fenómeno psíquico por el cual la comunicación ocurre entre las mentes, o comunicación de la mente-a-la-mente. Tal comunicación mental incluye pensamientos, ideas, sentimientos, sensaciones, e imágenes mentales. Las descripciones telepáticas se encuentran universalmente en escritos y tradiciones orales. En las sociedades tribales, como los aborígenes de Australia, la telepatía es aceptada como una facultad humana, mientras que en las sociedades más avanzadas se considera una habilidad especial perteneciente a místicos y psíquicos. Aunque no científicamente probada, la telepatía se estudia cada vez más en la investigación psíquica.

La creencia es que hay un universo que trasciende al mundo material y la ciencia no resuelve completamente la cuestión. Y se necesita más que mera ciencia para entender lo que realmente significaría si alguna forma, o nivel, de telepatía realmente existiera. O, para explicar lo que nos dice sobre nosotros mismos si creemos que existe cuando no lo hace, o al revés. La telepatía es un tema común en la ficción moderna y la ciencia ficción, con muchos extraterrestres, y superhéroes, que tienen habilidades telepáticas.

Desde los tiempos más remotos se han hecho experimentos de telepatía que, al final, han sido cuestionados debido a la falta de controles adecuados. No hay evidencia científica que demuestre que existe la telepatía, y el tema hoy en día todavía es considerado por la comunidad científica como una pseudo-ciencia.

Sin embargo, se ha demostrado que la habilidad telepática existe en todos, pero también en algunos de nosotros, y las tradiciones populares mantienen que todos los seres humanos tenemos esa facultad, pero podría ser que Dios la haya diezmado pensando en nuestro propio bien, y en el uso que hiciéramos de ella. También podría tratarse sobre que debemos relacionarnos unos con otros a base de confianza, y de amor, mas que con el mero conocimiento de leer las mentes de los demás, o poder manipular sus pensamientos, o interferir en la vida de los otros.

Según algunos historiadores el origen de la telepatía en la civilización occidental podría empezar hacia el siglo XIX cuando se formó la Sociedad para la Investigación Psíquica, al mismo tiempo en que las ciencias físicas hicieron grandes avances, y los conceptos científicos se aplicaron también a los fenómenos mentales, como por ejemplo: el magnetismo animal, con el ánimo de que esto podría ayudar a entender los fenómenos paranormales en general. Algunos eruditos criticaron abiertamente a los fundadores de la Sociedad de Investigación Psíquica, F. Myers y W. Barret, por intentar probar la telepatía en sí misma en lugar de analizar si existía como ciencia, y considerándola como uno de los sentidos ya conocidos. Cuando la ASPR (Sociedad Americana para la Investigación Psíquica) fue fundada en el año 1.885, la telepatía se convirtió en el primer fenómeno psíquico que empezó a estudiarse de forma científica. Hicieron toda una serie de pruebas con personas distantes, pero comunicándose entre sí con mucho éxito, y llegaron a la conclusión de que la telepatía es independiente del hipnotismo.

Y todo ello basándonos en los experimentos con seres humanos en los que se pensaba en alguien con quien no se había hablado, ni visitado, durante meses, y de repente aparecía en nuestra vida. O cuando algunas personas están juntas y dicen algunas palabras, o pensamientos, a la vez. Este tipo de comunicación espontánea se la conoce como “de mente-a-mente”, y suele ser muy común entre personas que tienen relaciones muy estrechas.

El mesmerismo

El verdadero interés por el estudio de la telepatía empezó con lo conocido como “mesmerismo”. Los mesmeristas descubrieron que la telepatía estaba comprendida entre los conocidos como “fenómenos superiores”, observados en sujetos que tenían la habilidad de leer los pensamientos de los demás, y llevaban a cabo instrucciones muy concretas que los otros obedecían. El mesmerismo es una teoría del siglo XVI creada por el médico alemán, Franz A. Mesmer (Suabia, 1734-1815) y se basaba en la existencia en el mundo de un éter que no podíamos ver, ni oler, ni sentir, o fuerza, que atravesaba y rodeaba los cuerpos de los seres vivos llenándolos de vida y energía. Esta teoría mantenía que las enfermedades de los hombres son en realidad nudos que se creaban en el cuerpo del enfermo y que impedían el buen funcionamiento de esta fuerza energética que era totalmente desconocida, pero que existía. Y el Doctor Mesmer tenía la habilidad de deshacer estos nudos con el fin de que los flujos de energía volvieran a ser tan fluídos como era habitual antes de la enfermedad, y con la ayuda de su energía mental podía dirigir el flujo sanguíneo y deshacer esos nudos.

Según la teoría del Dr. Mesmer en el mundo había personas que presentaban un magnetismo magnífico y eran capaces de curar a otras personas deshaciendo solo con la fuerza de su mente, todos los nudos que había en sus cuerpos. Su libro mas famoso sobre este tema es el titulado: “De planetarum influxu in corpus humanum”, o lo que es lo mismo: un tratado de astrología y su influencia en los seres humanos. Después de estas teorías que fueron estudiadas y ampliadas por otros eruditos y científicos de toda Europa, algunos psiquiatras y psicólogos empezaron a examinar con mas atención a sus pacientes, e incluso el Dr. Sigmund Freud (Austria, 1856-1939) empezó a estudiar a fondo esta teoría, aunque él mismo la considerase: “regresiva, primitiva, y que se perdía en el curso de la evolución, pero que todavía tenía capacidad a la hora de manifestarse bajo algunas condiciones muy específicas”. Posteriormente Carl G. Jung, (Suiza, 1875-1961) consideraría esta teoría mucho más importante ya que mantenía que se trataba de una función propia de la sincronicidad. Después, el psicólogo y filósofo William James (New York, 1842-1910), se convirtió en un gran entusiasta de la telepatía, e hizo las gestiones necesarias para que en la sociedad científica americana se hicieran más estudios sobre la misma.

Sin embargo, la práctica de la telepatía empezó a convertirse en popular después de la Primera Guerra Mundial cuando miles de afectados se inclinaban hacia el espiritismo intentando por todos los medios comunicarse con sus seres queridos ya fallecidos. En esos tiempos las sociedades ocultistas llevaron a cabo muchos experimentos telepáticos tanto en Europa como al otro lado del Atlántico. Y fue en aquellos tiempos cuando se aplicó el concepto de: “una coincidencia entre pensamientos de dos personas que requiere una explicación casual”, y fue definida por los investigadores como: “transmisión del pensamiento independientemente de los canales reconocidos de los sentidos”. Pero, a pesar de los nombres, o definiciones, que la iban poniendo, el público asumió que la telepatía era un canal de comunicación entre la mente, y otra mente, y que era un vínculo misterioso entre mentes conscientes y subconscientes y podría ser utilizada para seleccionar los incidentes de la memoria de las personas presentes y los familiares lejanos, o ya fallecidos. Sin embargo, algunos estudiosos consideraron que la telepatía era distinta a lo conocido como “transferencia del pensamiento”. El concepto público de telepatía se convirtió en un rival de la hipótesis del espíritu. Esta idea errónea se extendió tan ampliamente que muchas personas consideraron que la telepatía era distinta de la transferencia del pensamiento, avanzando el siguiente argumento:

“En la telepatía el transmisor a menudo no sabe que actúa como un agente, y el receptor no se prepara conscientemente para la recepción.La telepatía no puede ser objeto de experimentos, mientras que la transferencia de pensamiento sí puede. La transferencia de pensamiento es una facultad rudimentaria. La telepatía es un modo bien desarrollado de percepción supranormal y suele ser puesta en juego por la influencia de emociones muy fuertes “.

“Cerré mi boca y te hablé de mil maneras silenciosas” – Yalāl ad-Dīn Muhammad (Rūmī))

La tradición judeocristiana de la telepatía

Ciencia y Telepatía

A pesar de tantos estudios hechos en su día, la mayor parte de la ciencia continúa afirmando que no hay ni telepatía ni licantropía. Muchos están más que dispuestos a afirmar públicamente que estos poderes científicamente imposibles son poco más que supersticiones primitivas del pasado, y que cualquier creencia real en estos dos poderes sobrenaturales es de hecho, un síntoma de enfermedad mental. En contraste, la Iglesia Católica Romana, así como el Judaísmo Ortodoxo, seguirán sosteniendo que tanto la telepatía, como la licantropía, son bastante reales y que los muertos, así como algunos de los vivos, han estado utilizando estos talentos desde el tiempo de Abraham hace tres mil años.

“En algún momento del futuro todos los animales se reunirán;

y llegarán a la serpiente y,

El león atacará y devorará. El lobo llora y se consume; pero,

:¿Cuál es el poder que posee?. “La serpiente contestará:

“¿Quién usa su lengua?”- El Talmud de Babilonia, Kodashim III, ‘Arakin 15b

Es lamentable que la ciencia moderna no esté considerando tan interesante el estudio de estos talentos sobrenaturales. De hecho, innumerables tradiciones a través de los siglos están basadas en historias sobre hombres, o mujeres, que son capaces de leer pensamientos y comunicarse con los demás en completo silencio. Las tradiciones, y mitologías de todo el mundo, también aluden a la capacidad de algunos hombres, o mujeres, para transformarse en ciertos animales, y luego de nuevo, a veces a través de un proceso llamado: “proyección astral”. Este tipo de fenómenos en el pasado han sido estudiados como inexplicables y se han involucrado en sus estudios tanto ateos, como agnósticos, o de cualquier otra religión, ya que, incluso el renombrado en su tiempo de origen judío, Dr. Sigmund Freud, estaba muy abierto a la posibilidad de la existencia de estos fenómenos naturales, pero muy especialmente a la telepatía y la comunicación entre personas, o bien cercanas físicamente, o en otro plano astral, o ya fallecidas sin entrar en el espiritismo como es conocido. Y el Dr. Freud ya creía que la telepatía podría ser un antiguo método de comunicación entre los hombres anterior al habla. Los estudios, y ensayos, que hizo sobre el tema incluyen algunos como los siguientes:

“30ª Conferencia: Los Sueños y el Ocultismo”:

-“Quiero sugerirle que debe pensar más en la posibilidad objetiva de la transferencia del pensamiento, y, por lo tanto, también de la telepatía”.

-“Existe, por ejemplo, el fenómeno de la transferencia del pensamiento que está estrechamente ligado a la telepatía y, de hecho, puede ser identificado … sin mucha dificultad. Se sostiene que los procesos psicológicos, las ideas, los estados de excitación, la volición, que ocurren en la mente de una persona, pueden transferirse a través del espacio a otra, sin que se empleen los medios habituales de comunicación (palabra o signo)”.

-“Estamos inclinados a suponer … este conocimiento se ha transferido de él a ella … a través de desconocidos y con la exclusión de los métodos de comunicación que todos

saben, por lo tanto, nuestra conclusión debe ser que la transmisión del pensamiento existe.”

Telepatía hebrea

A pesar de la oposición por parte de muchos científicos y eruditos, a una gran parte de las llamadas: “teorías científicas” del Dr. Freud, las religiones cristianas también creen que la telepatía es un fenómeno Divino, y que Josué, el Mesías (Jesucristo), así como todos los Apóstoles, y los Santos, eran capaces de usar estos talentos para bien del Señor y su Iglesia. También se dice que mediante el uso de este poder dado por Dios, los macabeos, y sus aliados, fueron capaces de ganar la guerra contra los griegos y recuperar el reino de Israel más de un siglo y medio antes del nacimiento del Mesías. La tradición judeo-cristiana más antigua mantiene que los creyentes verdaderamente devotos han desarrollado, a través de los siglos, habilidades telepáticas gracias al poder otorgado por el Espíritu Santo. Aun así, siempre ha sido un fenómeno bastante raro, especialmente entre los vivos, pero, sin embargo, se ha manifestado de vez en cuando a través de los tiempos. La Biblia dice lo siguiente:

-“He aquí, yo conozco tus pensamientos y los artificios que erróneamente

imaginas contra mí.” (Job, XXI:27)

-“He aquí, Jehová conoce todas las obras de los hombres, sus imaginaciones,

pensamientos y corazones.”- (II Esdras, XVI:54)

-“Jesús percibió sus pensamientos” – (Lucas, V:22

-“Conocía sus pensamientos” – (Lucas, VI:8)

-“Jesús conocía sus pensamientos” – (Mateo, XXII:25)

Sin embargo, no toda la ciencia moderna es completamente escéptica con respecto a la realidad de la telepatía. De hecho, los estudios sobre parapsicología han mantenido durante años que la telepatía realmente existe, y que ha sido parcialmente demostrada ya, y seguirá siendo demostrada en un grado aún mayor en el futuro. La esperanza que siempre se ha tenido al respecto es que, algún día, la ciencia se verá obligada a aceptar el hecho de que el talento sobrenatural llamado telepatía existe dentro de al menos algunos individuos. Las conclusiones generales son que existe consenso entre los parapsicólogos sobre que algunos casos, no todos, de telepatía son reales, y otros están involucrados en engaños, o fraudes, lo cual les lleva a la conclusión de que la telepatía no existe como un poder llamado paranormal.

Telepatía Instintiva

La telepatía instintiva es el tipo más común de telepatía. Compartimos este tipo de telepatía con el reino animal, y sigue siendo un modo frecuente de comunicación en las culturas indígenas. La telepatía instintiva utiliza el área alrededor del plexo solar, el centro del instinto, y la emoción. En este tipo de telepatía una persona registra los sentimientos, o necesidades de otro a distancia. Estas pruebas se pueden encontrar en una amplia variedad de culturas, tanto antiguas como modernas. En cada cultura, el área alrededor del plexo solar es clave.

Telepatía y telequinesis

La diferencia entre una y otra es que la primera se refiere a la capacidad de leer los pensamientos ajenos, y transmitirlos a otros, y la segunda se trata de la capacidad de mover un objeto con la mente y sin utilizar ningún otro sentido, lo cual se ha convertido en las herramientas más poderosas de todos los héroes de ficción desde la antigüedad hasta ahora. Mucha gente se preguntará qué se dice en la Biblia acerca de estos poderes sobrenaturales porque lo consideran como algo natural e inherente al ser humano: “Entonces vió Jehová que la maldad de los hombres era grande sobre la tierra, y que toda la intención de los pensamientos de su corazón era solamente del mal”. (Génesis, VI:5). “David le dice a su hijo Salomón: “el Señor escrudiña todos los corazones y entiende todo propósito de los pensamientos”. (I Crónicas, XXVIII:9). “Y Jesús conoció los pensamientos de los escribas”. (Mateo, IX: 4). “Pero no podemos conocer los pensamientos de otro. Porque, ¿quién de los hombres conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él?”. (I Corintios, II:11)

En lo que todos los historiadores y eruditos están de acuerdo es en que Dios creó a los humanos para poder comunicarse entre ellos por medio del pensamiento. En cambio, El nos dio formas de comunicación que requieren de mucho más esfuerzo y aprendizaje, pero también de humildad, formas que nos ayudan a comunicarnos con los demás en vez de utilizar formas simples y rápidas de transferencia de información.

La Biblia también menciona casos de objetos que se mueven, o cambian de forma. “Enoch caminó con Dios; y no fue, sino que Dios lo tomó”. (Génesis, V:24). “La harina y el aceite de una viuda milagrosamente continúan proporcionando alimento durante una larga sequía”. (I Reyes, XVII:15). “El agua se convierte en vino”. (Juan, II). Sin embargo, en todos esos casos reflejados en la Biblia, y en otros libros sagrados, está claro que el propósito de la transformación, o movimientos, era con el fin de glorificar a Dios y dar protagonismo a Sus mensajeros.

Tipos de Telepatía

Hay una voz que no usa palabras. Escucha.” (Yalāl ad-Dīn Muhammad (Rūmī))

En experimentos llevados a cabo desde el siglo diecinueve los científicos han validado dos tipos de telepatía: la telepatía instintiva o basada en sentimientos, y la telepatía mental, o de mente a mente. Según las enseñanzas de la Sabiduría, también hay otro tipo más alto de telepatía llamada alma a alma, o telepatía espiritual. Partiendo de la base de que nuestros cuerpos etéricos son parte de un océano interactivo de energía que nos conecta con todos los demás, y todo en nuestro mundo, es entonces a través de nuestros cuerpos etéricos que enviamos y recibimos información telepática. Hay varios tipos de telepatía, y algunos de nuestros científicos modernos están empezando a estudiar los principios de la telepatía pertenecientes a las sabidurías mas antiguas. Las monografías de proximidad parecen ser mensajes telepáticos. El conocimiento que tenían en cada momento de la victoria o del desastre en las guerras, los pueblos de la antigüedad, podría tener un origen telepático desarrollado a través de los siglos para comunicarse unos con otros.

Algunos eruditos mantienen que la telepatía, como una facultad, debe existir en el universo si éste contiene cualquier tipo de inteligencia. La oración puede ser una comunión telepática con los seres Superiores. La teoría de la “transferencia de pensamientos” no es nueva, sino que es muy antigua, al igual que la teoría de la gravitación procedente de la astrología, pero si bien la gravitación es aceptada por la ciencia, sin embargo, la telepatía sigue siendo cuestionable para muchos científicos. Pero, lo que nadie podrá negar es que ambas tienen su origen en la astrología, y no es difícil encontrar la conexión entre ambas.

Los primeros astrólogos de la antigua Caldea-Babilonia nos enseñaron que las estrellas irradiaban una influencia invisible que las mantenía unidas en su trayectoria, y que también afectaba a los hombres, a los acontecimientos de nuestro planeta, y que recibían también una sutil emanación de la tierra y de sus habitantes. Esta idea original no era mas que un paso para asumir que una influencia radiante, magnética, o no, pasaba entonces de un ser humano a otro. Las teorías de las influencias de los astros en los hombres fue compartida por Paracelso (Zurich, 1493-1541) y los sucesivos alquimistas, y de ahí en adelante nunca han dejado de estudiarse. La analogía entre la fuerza misteriosa que une los mundos, y la sutil influencia que une la mente con otras mentes es demasiado obvia como para ser ignorada. Sin embargo, ambas son muy diferentes ya que si la gravedad puede ser demostrada y nunca dejaría de dar resultados concluyentes, no se puede decir lo mismo con los experimentos hechos con la telepatía.

Entre los experimentos hechos en su día, algunos voluntarios fueron hipnotizados y se les pidió que visualizaran en una tarjeta en blanco una imagen elegida por otra persona. También se hicieron pruebas con que el consultante elegía una tarjeta de un paquete, y transmitía ese signo a otra persona alejada del grupo, con los correspondientes aciertos. Sin embargo, los resultados variaban si el voluntario, y el receptor de la información mental, estaban separados por una cortina, o puerta, ya que la información transmitida no llegaba al receptor en la mayoría de los experimentos.

Potencias telepáticas

Muchas personas sencillamente informan que tienen algún tipo de habilidad telepática. Hay algunas cosas en la vida que son difíciles de explicar fuera de la telepatía. Sin embargo, algunos piensan que la telepatía viene del diablo porque es propensa a ser usada, o a que el telépata abuse de su poder sobre otros, y podría desencadenar en pecado, pero el pecado no estaría en esa habilidad telepática, sino que podría ser producto de los acontecimientos naturales.También existe la posibilidad de que satanás, u otra entidad maléfica, manipule los mensajes de la mente a medida que llegan a su cerebro. Entonces es más probable que los pensamientos demoníacos ya estén en su mente antes de la recepción telepática.

Estados Superiores de Conciencia y Directivas Divinas

La Conciencia Superior puede, a través de la Conciencia Superior de una persona, percibir automáticamente mensajes telepáticos en su naturaleza. Por ejemplo, a una persona que se encuentra en un: “estado de gracia” se le puede conceder esta habilidad, así como otros dones asociados que son inherentes a este estado Divino. La telepatía entra en juego cuando sentimos empatía, o una profunda conexión con otra persona. Podemos decir que cuando una madre, un padre, un marido, una esposa, un niño, un amigo o un ser querido “siente” los pensamientos, o las emociones, de alguien cercano a ellos, su atención está entrando en reinos Superiores y perciben estas impresiones debido a niveles más elevados de comprensión.

La telepatía es una onda, o frecuencia, de energía que resulta de la transmisión de una onda de amor, o solicitud, que enviamos. Podemos recibir, y luego saber lo que somos, lo que amamos, qué amamos y cómo se sienten, o lo que se nos envía a nosotros, y entonces sabemos lo que se necesita. Esto es un regalo Divino, y el factor central es el amor, es de Dios y no puede ser mal utilizado sin consecuencias. La intuición es la forma más sutil y más pura de la telepatía. Los seres humanos podrían haber perdido este regalo natural debido al mal uso que hicieron del mismo. La telepatía en su funcionamiento más alto es la comprensión pura sin palabras, son pensamientos cognoscitivos, e intentos más allá de cualquier lenguaje y va directamente a la fuente de la verdad. Incluso si el hombre se atreve a implantar algún tipo de dispositivo tecnológico, sería considerado como ajeno a las Leyes del Universo, y no estaría relacionado con la Gracia de Dios, y, por lo tanto, sus efectos serían limitados. Se trataría entonces de verdades fragmentadas, viendo sólo un pequeño porcentaje en lugar del todo para la comprensión y la sabiduría que se estarían buscando.

Resultados de algunos experimentos

La telepatía se puede desarrollar de forma espontánea cuando algún familiar, o amigo cercano, ha sido herido, o ha fallecido. Una persona cualquiera es consciente del peligro que hay para otra persona a cierta distancia. Tal información es recibida en diversas formas como en retazos del pensamiento, o como algo que no es correcto, y puede ser recibido a través de los sueños, las visiones, alucinaciones, o imágenes, o clarividencia, o en palabras que entran en la mente sin razón aparente. A menudo hace que la persona que recibe esas informaciones cambie el curso de su acción, o planes de viaje, o programa del día a día, o simplemente que tenga la necesidad imperiosa de ponerse en contacto con la otra persona,  o personas. Algunos experimentos indican que hay también telepatía entre seres humanos y algunos animales.

La telepatía parece estar relacionada con el estado emocional del individuo. Esto se daría por cierto tanto para el emisor como para el receptor. La mayoría de las mujeres en el pasado eran receptoras, tal y como mostraron los resultados de algunos experimentos, y una posible explicación sobre este fenómeno es que las mujeres están más en contacto con sus propias emociones y se basan más en su propia intuición que los hombres. La telepatía también puede ser inducida en el proceso del sueño. Parece estar relacionada con algunos factores biológicos: los cambios de volumen sanguíneo durante el envío telepático, y la monitorización del electroencefalograma muestran que las ondas cerebrales del receptor cambian para coincidir con las del remitente. Los fármacos disociativos afectan negativamente a la telepatía, pero la cafeína tiene un efecto positivo sobre ella.

Teorías

Aunque a través de los siglos varias teorías se han desarrollado con el fin de describir el funcionamiento de la telepatía, ninguna parece ser la más adecuada. La telepatía, como otros fenómenos psíquicos, trasciende en el tiempo y en el espacio. El filósofo griego Demócrito de Abdera (Tracia, 460-370 a.C.) presentó las teorías de ondas y corpúsculos para explicar la telepatía. En el siglo XIX, el químico y físico británico William Crookes, pensó que la telepatía se transportaba en ondas cerebrales similares a las de una radio. Más tarde en el siglo XX, un científico soviético propuso la teoría electromagnética. El psicólogo estadounidense Lawrence LeShan mantuvo que cada persona tiene su realidad personal, y que los psíquicos y místicos, comparten conocimientos, pero separados de otras personas, que les permiten acceder a información que no está disponible para los demás.

En conclusión, la telepatía, al igual que las otras formas de fenómenos psíquicos, es esquiva y difícil de probar sistemáticamente. Hay suficientes evidencias disponibles para justificar razonablemente que el fenómeno existe. Pero, su cuantificación parece ser otra cuestión. El fenómeno se relaciona estrechamente con los estados emocionales tanto en el emisor como en el receptor, lo que crea dificultades para comprobar los resultados experimentales. Muchas personas niegan este poder al hombre, pero no dudan que los animales lo tienen. También aceptan que las ondas de radio transmiten y reciben vibraciones a través del éter, pero el hombre no tiene tal poder. Independientemente de lo que alguien crea, o no crea, es demasiado evidente que nuestras mentes están constantemente llenas de ideas que van y vienen, y sobre las cuales ejercemos poco, o nulo, control. Todas las mentes están en continua comunicación con otras mentalidades, y tienen el poder de influir en ellas sin la ayuda de ningún dispositivo mecánico, y todas ellas estarían conectadas con el alma del universo. Los pensamientos no son abstracciones indefinidas, sino fuerzas poderosas y vitales dotadas de forma, color y olor. Son visibles para los clarividentes y audibles para las personas clariaudientes. Tienen fuerza motriz, viajan con velocidad increíble, y alcanzan casi instantáneamente las esferas más remotas, y no hay disminución de poder o fuerza independientemente de la distancia recorrida. Sabemos con certeza que los entes que ya no emplean órganos físicos de cualquier tipo pueden transmitir y recibir mensajes telepáticos.

La experiencia ha demostrado que una relación emocional constituye la mejor base para la transferencia del pensamiento. Algunas personas son capaces de captar los pensamientos de otras a las que están muy unidas, sobre todo por lazos afectivos, cuando ambas se encuentran a muchos kilómetros de distancia entre ellas. Y otras personas son capaces de ver lo que están haciendo los demás. Sin embargo esta última fase de percepción se llama “clarividencia”. A veces se cree que estos sentidos psíquicos son extensiones de los físicos. En realidad, son sentidos del alma, porque el cuerpo espiritual tiene facultades análogas a su contrapartida física. Las personas ciegas frecuentemente tienen sus sentidos psíquicos muy desarrollados, lo que explica su asombrosa capacidad de sentir colores, ubicación, etc..

Mientras que sólo una minoría de personas han desplegado sus facultades espirituales, otras tienen esa facultad totalmente inactiva. La telepatía es la parte, en diferentes grados, de todas las cosas creadas, tanto animadas como inanimadas. Los animales dependen de la telepatía casi exclusivamente, y algunos obtienen los pensamientos de los seres humanos con bastante claridad. Los pájaros también se comunican entre sí, y ha habido algunos grandes naturalistas que han llegado a entender su lenguaje. Los árboles, las plantas y las flores tienen un intercambio telepático de pensamiento que es compatible con su grado de conciencia. Las flores, en particular, son extremadamente sensibles, y les gusta tener gente para hablar con ellas, pero también saben quienes las quieren, y quienes no.

Los hombres en su mayoría siempre han pensado que las ideas emanan de sus mentes, pero no saben que las ideas están en el aire, y las mentes inventivas están naturalmente en relación con esas mismas ideas. Esto está demostrado con los compositores, músicos, escritores, artistas, y con todos aquellos comprometidos en el trabajo creativo. Usan inconscientemente esta fuerza mental que genera rayos en miles de direcciones, y las almas sensibles capturan más fácilmente estas influencias útiles, y las desarrollan.

La telepatía es la base para la eficacia de la oración. Si los pensamientos estuvieran desprovistos de poder, la oración sería inútil. Pero sabemos que todas las oraciones son escuchadas. Que la oración es contestada es un hecho que pocos negarán, ya que muchas personas han recibido sus beneficios y bendiciones. Sin embargo, las oraciones recitadas mecánicamente no son oraciones, porque éstas nacen en los labios y mueren en los labios.

Las oraciones son el grito del alma cuando está angustiada, es el trabajo del espíritu, son un gemido de angustia, y éstas se oyen en los cielos más altos, y siempre son respondidas según la necesidad de cada piadoso. Esta tierra sería un lugar terrible y la vida una experiencia insoportable si nuestro Padre Celestial ignorase nuestras necesidades y fuera insensible a nuestra desesperación y aflicción. Dios no ha abandonado este mundo ni ha abandonado a Sus hijos.

Es por medio de la telepatía que podemos comunicarnos con los habitantes del otro lado, porque la comunión con los Santos es un hecho si los hombres lo ignoran o lo niegan. Podemos enviar mensajes al más allá mucho más fácilmente que a aquellos que están vivos, porque, en su caso no tenemos la materia pesada, y física, para penetrar, y podemos contactar directamente con la mente. Además, como el pensamiento es el lenguaje en el mundo del espíritu, no surgen malentendidos. El espacio, ni siquiera a millones de kilómetros de distancia, no es una barrera para nuestros seres queridos, porque “Allí” no sólo saben lo que estamos haciendo, sino que saben lo que estamos pensando. Y la gente de la tierra no se da cuenta de la agonía y la angustia que se experimenta cuando ven que ya no les recordamos, o hemos dejado de preocuparnos. Si la gente sólo pudiera saber cuánto consuelo y felicidad se deriva de estos pensamientos de amor y recuerdo, seguramente nadie se quedaría solo ni sería olvidado.

Cuando un alma se aparta de la vida terrenal, siempre debe estar acompañada por pensamientos de amor y paz, por deseos hacia su felicidad aunque no la veamos, porque ella nos sigue viendo. Los añorados fallecidos nunca deben ser olvidados, ni ignorados, ya que nuestros simples pensamientos de amor pueden llegar a ellos de forma instantánea.

Las piedras preciosas tienen su propia evolución y pasan por muchas etapas antes de alcanzar la perfección y belleza que todos conocemos. La joya más preciosa de todas es el alma, pero es nuestra ausencia de receptividad la que impide el desarrollo y perfección de nuestros pensamientos.

María de Gracia

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Bibliografia:

-Encyclopedia of Occultism and Parapsychology

-“Life and Its Mysteries” –  Frank L. Hammer

-“The truth behind ghosts, mediums and psychic phenomena” . R. Rhodes

-“De planetarum influxu in corpus humanum” – Dr. Franz Mesmer

-“Estudio de Psicoanálisis y Psicología” – Dr. Sigmund Freud

http://psicopsi.com/Sueno-y-ocultismo-I

-El Talmud de Babilonia

-«Psicoanálisis y telepatía» – S. Freud

-“30º Conferencia: Sueño y Ocultismo” – S. Freud

-“Teoría atómica del universo” – Demócrito de Abdera

-“Nuevo Testamento”- Biblia

-“Antiguo Testamento”

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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4 respuestas a La Telepatía

  1. Eva Maria dijo:

    hola Maria me ha encantado tu publicación de la telepatía me siento uno de ellos y además ha sido muy emotivo lo ultimo que has escrito que la verdad tiene que ser asi y no olvidarnos nunca de las personas que no están con nosotros muchas gracias , un saludo.

    • Hola, Eva María:

      Muchas gracias. Me alegra que os gusten mis artículos. Las personas que ya no están con nosotros, en realidad siempre estarán con nosotros mientras mantengamos su recuerdo vivo en nuestros corazones.

      Un saludo muy cordial,

  2. Israel dijo:

    Enhorabuena por el articulo.
    Muy completo y con diversas perspectivas de esta capacidad que yo creo tenemos todos aunque no sepamos desarrollarla.

  3. Hola, Israel:

    Muchas gracias.Todos nacemos con habilidades naturales muy especiales, pero son desconocidas para la gran mayoría.

    Un saludo muy cordial,

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