María Cunitz (Cunitia) (VII)

Estatua de María Cunitz en Świdnica, Silesia, Polonia

María Cunitz (o Cunitia) nació en Wohlau, Polonia, en el año 1.610, era la hija mayor del médico y terrateniente alemán Dr. Heinrich Cunitz y de María Scholtz de Liegnitz, hija del científico alemán Antón von Scholtz, (1.560-1622), un reputado matemático y consejero del Duque Joaquín Frederick de Liegnitz. La nueva famila se trasladó a Scheweidnitz en la Baja Silesia, Polonia, al poco de contraer matrimonio.

María recibió una esmerada educación de sus padres llegando a hablar, y escribir, siete idiomas: el hebreo, el griego, el latín, el alemán, el polaco, el italiano y el francés, aunque también era muy hábil con la pintura, la música y la poesía, además de sus otras actividades que por entonces estaban consideradas como propias de los hombres, y que eran las matemáticas, la medicina y la historia. De acuerdo a su correspondencia privada, y la de algunos de sus amigos y colaboradores, María muestra desde muy joven mucho interés por los horóscopos y la genealogía, además de por la astronomía.

Ciudad de Wolów en Silesia alrededor del año 1.750 – mapa de Friedrich B. Werner

Pero a pesar de contraer matrimonio en el año 1.623, a la edad de trece años, con el abogado David von Gerstmann, ésta continuó con sus estudios mientras trabajaba de noche y dormía de día, acusándole la sociedad de entonces de desatender sus tareas domésticas. Quedó viuda en el año 1.626 de su primer marido, pero cuatro años más tarde contrajo matrimonio con el Dr. Elías von Löwen, natural de Silesia, con el cual tuvo tres hijos: Elías, Theodor, Anton Heinrich y Franz Ludwig.

María era una gran estudiosa de los trabajos de Tycho y Sophie Brahe, y pronto destacó como una consumada astróloga ya que una de sus mayores aficiones era resolver los problemas astronómicos a los que nadie hasta el momento había logrado encontrar soluciones. En esos tiempos, tanto Alemania como el centro de Europa, se vieron inmersas en la guerra de los Treinta Años (1.618-1.648) y como María Cunitz y su segundo esposo eran de religión protestante, se vieron obligados a refugiarse en el convento cisterciense de Lubnice, cerca de Kalisz, Polonia, mientras sus hermanos, y todos los familiares que se quedaron en Silesia, acabaron por convertirse al catolicismo. En esos años de aislamiento que tuvieron que pasar en el convento María escribió su libro más famoso y conocido titulado “Urania propitia”. Cuando acabó la guerra de los Treinta Años la familia volvió a instalarse en Silesia y financiado por ella misma pudo publicar el libro en el año 1.650 dedicándoselo al emperador del Sacro Imperio Romano Fernando III.

María admiraba también al astrónomo Johannes Kepler (1.571-1.630) y todas sus obras. Tuvo la oportunidad de trabajar con él en algunas ocasiones traduciendo del idioma latín al alemán sus obras y simplificando su trabajo desarrollando una forma diferente de predecir cómo los planetas se mueven alrededor del Sol. También corrigió algunos errores de sus cálculos. Esas leyes corregidas y simplificadas del movimiento planetario de Kepler siguen utilizándose hoy en día.

http://plato.stanford.edu/entries/kepler/figure1.jpg

Modelo planetario de J. Kepler que ilustra la intercalación de los cinco sólidos regulares entre las esferas imaginarias de los planetas – Tabla III – “Mysterium Cosmographicum”

Esta figura, que aparece en el libro del año 1.596, “Mysterium Cosmographicum”, tiene un incorporación de poliedros regulares con Saturno, el planeta más lejano conocido en su tiempo, existe en un espacio definido en una esfera circunscrita alrededor de un cubo exterior.

Durante bastantes años las traducciones hechas a otros idiomas por María Cunitz eran las únicas disponibles, y como nadie creía que esas traducciones habían sido hechas por una mujer, su marido, el Dr. Elías von Löwen, tuvo que añadir un prólogo en todas las copias de los libros indicando que él no había ayudado en nada a su esposa. En el libro “Urania propitia”, María incorporaba nuevas soluciones, muy sencillas, a algún problema de Kepler relacionado con la máxima densidad de las esferas en un espacio tridimensional. El libro se publicó en toda Europa tanto en idoma latín como en alemán. Kepler fue el astrónomo que determinó una manera de predecir cómo los planetas giraban alrededor del Sol.

Tabla de hosróscopos – Johannes Kepler

María Cunitz hizo muy buenos trabajos que podrían estar al alcance de los estudiosos de la época, incluso simplificó ese trabajo de Kepler al omitir los logaritmos tan complicados y tan habituales que éste utilizaba. Durante muchos años esas traducciones al latín y al alemán eran las únicas traducciones disponibles para cualquier estudiante. La habilidad y la facilidad que tenía María Cunitz para aprender y desarrollar sus teorías sobre la astronomía eran tan grandes, que en su libro “Urania propitia”, ella elaboró nuevas tablas y desarrolló unas soluciones mucho más sencillas a un problema de Johannes Kepler.

Tablas rudolfinas- La portada icónica de las Tablas Rudolfinas conmemora a los grandes astrónomos del pasado: Hiparco, Ptolomeo, Copérnico y Tycho Brahe.

Las “Tabulae Rudolphinae” se componen de un catálogo de estrellas y planetas publicado por Johannes Kepler en el año 1.627 basándose en algunas observaciones hechas por Tycho Brahe (1.546-1.601), y se llaman “Rudolfinas” en memoria del Emperador del Sacro Imperio, Rodolfo II.

La publicación del libro “Urania propitia” (Lose-Silesia, 1.650) le reportó a Cunitz una reputación por toda Europa que hasta entonces no había tenido y empezó a ser considerada como la mujer más instruía en astronomía desde Hipatía de Alejandría. En ese libro nos encontramos con una simplificación de las Tablas Rudolfinas y unas soluciones al problema de Kepler que consiste en determinar la posición de un planeta en su órbita como una función del tiempo. También presenta otras soluciones a los problemas de los astrónomos Ismaël Boulliau, Seth Ward, Nicholas Mercator y Thomas Street.

“Urania propitia” ofrece también unas efemérides astronómicas basadas en las tablas Rudolfinas de Johannes Kepler.

Hoy en día este mismo libro sigue estando considerado como un gran contribuyente al desarrollo del lenguaje científico en idioma alemán.

Johannes Kepler

María Cunitz era una copernicana y aceptaba el movimiento de la tierra, pero también se encontraba entre los primeros en comprender las profundas complejidades de la cosmología de Kepler y los misterios de su teoría del movimiento planetario.

Después de la aparición y el éxito en toda Europa de su libro “Urania propitia”, María hizo grandes esfuerzos para ser admitida en el elitista club de la “República de las Letras”, tal y como habían hecho los famosos astrónomos de la época: Pierre Cassendi, Ismaël Boulliau, Johannes Hevelis y otros defensores de las nuevas ciencias. Finalmente los miembros del club juzgaron el trabajo de María Cunitz muy positivamente y fue debidamente elogiado por simplificar los procedimientos de los cálculos de los eclipses, especialmente las latitudes planetarias. Asumieron que algunas tablas eran más precisas que las de Kepler, al menos para algunos de los planetas, pero aunque las Tablas de Cunitz tenían errores notables, también los había en las tablas de los demás astrónomos.

Mientras que el trabajo es una contribución importante a (observacional y matemática) la astronomía, uno de sus objetivos es la mejora de la astrología. Porque, mientras que Lutero no aprobaba abiertamente la astrología, ésta seguía siendo parte de la práctica astronómica en todas las ciudades de habla alemana protestante. Es decir, Cunitz quiere ser útil no sólo a unos pocos, sino también a todos los demás para que pudieran calcular y conocer su destino y lo que las estrellas les deparaban.

“Urania propitia” – María Cunitia (o Cunitz)

En el año 1.655 se produjo un incendio catastrófico en Pitsche, Polonia, el cual destruyó sus trabajos científicos, así como los instrumentos y productos químicos utilizados para la fabricación de medicamentos, lo cual significa que no tenemos apenas documentación de su puño y letra sobre sus trabajos. Aunque sabemos por sus cartas y otras referencias, que María Cunitz se presentaba como una patriota y una filántropoa a la humanidad. María demuestra una gran sensibilidad al decir algo así ya que ella misma sufrió las guerras civiles religiosas en Alemania y en Polonia durante muchos años. La pérdida del laboratorio fue un duro golpe para su economía familiar. Su esposo murió en el año 1.661 y ella tres años después en Pitzen el 22 o 24 de Agosto del año 1.664.

El cráter Cunitz en el planeta Venus lleva su nombre. El planeta menor 12.624 se llama Mariacunitia en su honor.

(próxima astrónoma: Elisabetha Hevelius VIII)

María de Gracia

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Bibliografía:

-“Urania propitia”, Maria Cunitz

-“María Cunitia: Urania Propitia” – I. Guentherodt.

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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