Ornitomancia (adivinación por las aves)

“Abuela Mamaia, lo mas bonito del mundo es tenerte a nuestro lado para poder devolverte todo lo que nos has dado. Te queremos.” Eva María

La palabra ornitomancia significa, del griego: “ornito” (pájaro), y mancia (manteia) adivinación. La ornitomancia es una ciencia de adivinación que ya era practicada en la antigua Grecia por los adivinos, y por los augures, (sacerdotes) en los templos de Roma. Estos sacerdotes, y adivinos, no se limitaban al estudio de los pájaros, sino que también estudiaban los truenos, y los fenómenos de la naturaleza en general, para llevar a cabo sus predicciones. Cuando se hacen interpretaciones de ornitomancia, hay que tener en cuenta que existe una gran diferencia entre un ave depredadora, y una no depredadora, ya que la adivinación se hace dependiendo del comportamiento del ave, sus movimientos, sus colores, la forma en que se posa en las ramas, y además de su actitud dentro de la bandada, o en solitario.

Hay muchas referencias a todo tipo de sistemas de adivinación desde Oriente, a Occidente, hechas por diferentes historiadores, explicando las técnicas usadas por los adivinos, y augures. En algunos de sus libros, el filósofo griego Plutarco (Grecia, 45-127n AD), habla extensamente de la interpretación que hacen los adivinos y sacerdotes de los templos, observando el vuelo de los pájaros, y aves en general. Y anteriormente a él, Anaximandro de Mileto (Turquía, año 600 a.C.) ya indicaba en sus libros las diferentes formas que se usaban a la hora de predecir terremotos, únicamente estudiando el comportamiento de los pájaros. En algunos escritos sagrados pre-cristianos, también se hace referencia a la gran cantidad de métodos de adivinación, ya entonces muy populares entre los pueblos, aunque en otros apartados de esos mismos libros sagrados, se prohibían expresamente.

“10: No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo, o a su hija, por el fuego, que practique adivinación, astrología, hechicería o magia. 11:Ningún encantador ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos. 12: Porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yahveh, tu Dios, y por causa de estas abominaciones desaloja Yahveh, tu Dios, a esas naciones delante de ti. 13:Has de ser íntegro con Yahveh, tu Dios. 14: Porque esas naciones que vas a desalojar escuchan a astrólogos y adivinos, pero a ti Yahveh, tu Dios, no te permite semejante cosa.” (Deuteronomio: XVIII:10-14″).

Y en los mismos libros, en otros versículos, se habla de las prácticas mágicas permitidas, y se añade una lista de diferentes sistemas de adivinación, como la de los sueños.

En los libros antiguos de los hebreos están listados los nombres de adivinación mas populares usados en esos tiempos con el fin de conocer el futuro, así como los fenómenos atmosféricos del momento, pensando en las cosechas y las plagas. Los sistemas de adivinación mas famosos eran la oniromancia (adivinación a través de los sueños), la nigromancia (invocación a los muertos) y la ornitomancia, o adivinación observando a las aves. Y las tradiciones hebreas habían sido heredadas, en parte, de la antigua Babilonia donde la práctica de la ornitomancia era tan popular como frecuente, y se puede comprobar en unos textos conocidos como: “šumma âlu”.

La estructura de estos textos está ilustrada de forma muy popular en aquella época: “Si (summa = nombre del hombre) empieza un viaje, y un cuervo vuela por su derecha y grazna, significa que este hombre no alcanzará su objetivo”. El gallo era considerado como el que despertaba a los hombres del sueño para que fueran a adorar al amanecer a los dioses, todo lo cual fue añadido, y desarrollado, en el libro hebreo del Zohar, pero el enfoque que dieron los judíos era algo diferente al que daban los pueblos de la Mesopotamia, tal y como hicieron también los primeros cristianos.

La historia de los pueblos de la antigüedad está llena de referencias a los métodos mas diversos de adivinación, y uno de ellos, muy popular, era el de la ornitomancia, de lo cual se tienen noticias gracias a los numerosos textos, y oráculos, escritos por los Hititas en Anatolia (siglo XII a.C.) y encontrados en las ruinas de sus asentamientos. Hay numerosas referencias de todo ello en los escritos de Hesíodo y Homero, y en la Odisea podemos ver como un gran águila aparece tres veces volando por el lado derecho del héroe con una paloma en sus garras, lo cual presagiaba su llegada victoriosa, y desde entonces la leyenda dice que fue Prometeo el que introdujo la sabiduría de la ornitomancia en el reino, para diferenciar a esos que tienen una naturaleza favorable, de esos que tienen una naturaleza siniestra.

El más famoso ornitomántico en la mitología griega se llamaba Tiresias, el vidente ciego, y debía llevar a un lazarillo con él para que le describiera sus observaciones sobre las aves, y él las interpretaba para los dioses, y los hombres.

Este tipo de arte de adivinación también se practicaba en la India, Africa y en América, además de en numerosas islas repartidas por el globo. Hoy en día todavía se practica en los mercados públicos en la India y Pakistán, y normalmente se usan loros, o papagayos, ya que es un animal muy vistoso, y mas fácil de controlar por el augur.

Aunque hay varias artes de adivinación relacionadas con las aves, éstas son diferentes entre sí. Mientras que la ornitomancia solo observa el comportamiento de las aves, y con ello puede saber el pasado, presente y futuro del consultante, el arúspice (del latín Haruspex-icis) sacerdote de los templos, analizaba las entrañas de las aves para hacer todo tipo de presagios. Y por último estaba la conocida como alectomancia (alektor: gallo) mancia (adivinación) otra forma de adivinación que emplea una o mas aves, pero preferiblemente un gallo, o gallina de color blanco, y que picotean el grano que el adivino habría esparcido previamente por el suelo en círculo, y cuando las aves hubieran terminado de picotearlo, éste interpretaría los signos que habían aparecido en el suelo.

Uno de los métodos mas populares era formar un círculo en el suelo con granos formando las letras del alfabeto, y poner dentro una gallina, o gallo, de color blanco. Y estudiar en qué letras se paraba el gallo, y las picoteaba, y así el adivino iba ordenando las letras de las respuestas a la pregunta que se había hecho previamente. Y si la respuesta era únicamente: si o no, solo se necesitaba poner dentro del círculo un pequeño montón de granos, y muy pocos al lado, y dependiendo de cual de los dos montones comiera el gallo, o gallina, la respuesta a la pregunta sería afirmativa, o negativa. Esta forma de adivinación tan antigua es en la que está basada la ouija, por la selección aleatoria de las letras, y la giromancia mediante la selección de las letras del círculo en el que se estudiaba el movimiento de las aves dentro del mismo.

En ornitomancia, y solo observando el comportamiento de los pájaros, hoy en día todavía se mantienen algunas antiguas tradiciones sobre su interpretación, y son como sigue:

-Para los marineros, el hecho de ver volando a los albatros era señal de buena suerte. Herir a algunos, o ver a alguno de ellos herido, era señal de muy mala suerte.

-Ver un cuervo era síntoma de mala suerte.

-Ver una paloma era muy buena suerte, pero solo para los enamorados.

-Ver volar un águila era síntoma de buena suerte si el que la había visto ha tenido antes muchos problemas.

-Ver una urraca volando significa muy mala suerte.

Y siguiendo con las tradiciones mas antiguas de las que tenemos conocimiento, nos encontramos con el búho, que para los griegos estaba considerado como un ave muy sabia, debido a sus grandes ojos, y mirada penetrante, y creían que convertiría en sabio a quien lo viera. A los griegos les gustaban mucho los búhos, pero no así a los romanos, ya que les consideraban un ave sospechosa de hacer alguna maldad en la oscuridad, y por eso mismo atraía a los malos espíritus y a los demonios. Los romanos consideraban que si aparecía algún búho en una ventana, o tejado, eso significaba que en esa cas iba a fallecer alguien, tal y como ocurrió cuando murió Julio César, César Augusto y Agripa, cuyos fallecimientos ya fueron vaticinados por el ulular de los búhos en sus palacios. Los romanos también creían que las hechiceras, y brujas, podían transformarse en búhos, y de esta forma visitar las casas de los durmientes para robarles la energía. Se consideraba de muy mala suerte escuchar el ulular de un búho durante las horas del día. Y ver uno, también de día, era síntoma de muy mala suerte. La única manera que tenían de librarse de las influencias negativas del búho era echando sal gruesa en el lugar de la casa, o de la ventana, donde éste se hubiera posado para neutralizar esa influencia.

Los cuervos siempre han sido muy importantes a la hora de hacer predicciones, ya que era un ave carroñera que robaba cosas de las casas, y devoraba cadáveres en el campo, y estaba considerado como un ave de mal agüero. La tradición decía que si un caminante se encontraba con un cuervo, éste tenía que desviarse del camino para no cruzarse con él, o el caminante tendría mala suerte. Este tipo de costumbres estaban extendidas por todo el mundo entonces conocido, pero muy especialmente en China, y en el Tibet, donde estaba prohibido matarlos, y la tradición decía que debían ser evitados cuando se cruzaran en sus caminos. Y como en esos países nunca eran atrapados, porque entonces la mala suerte caería sobre quienes lo hubieran hecho, no tardaron en ser utilizados como mensajeros para comunicarse con otras aldeas, y, al mismo tiempo, sus vuelos eran analizados, así como sus graznidos, su comportamiento, y cantar, o los ruidos, si los hiciera. Y no solo eran analizados los pájaros del exterior, sino que para las artes adivinatorias también servían los de interior, es decir: los pájaros enjaulados, como canarios, jilgueros, loros, cotorras y verderones.

Algunas antiguas tradiciones dicen que ver pájaros volando del norte al oeste era considerado como favorable, ya que lo contrario era considerado desfavorable. Pero no solo el vuelo de los pájaros era cuidadosamente estudiado, sino también los colores de sus plumas, los cánticos, y los graznidos, ya que se les consideraba desde siempre mensajeros de los dioses.

Las interpretaciones que se hacen del comportamiento de las aves en la actualidad son muy parecidas a las que hemos heredado de nuestros antepasados, y las mas populares son como sigue:

-Si un caminante se encuentra con un pájaro que vuela haciendo zigzag, eso significa que éste alcanzará sus metas con facilidad.

-Si el pájaro vuela de izquierda a derecha del caminante, encontrándolo siempre de frente, eso indica que el caminante va a toparse con algunos obstáculos, y quizá tenga que replantearse sus ideas, o proyectos.

-Si el caminante se encuentra con un pájaro volando hacia él directamente, significa que todo irá mucho mejor de ahora en adelante.

-Un pájaro volando en la misma dirección hacia el caminante, pero muy alto, significa éxito inmediato.

-Si el ave echa a volar, y cambia el vuelo de repente, indica que el caminante debería mostrarse algo mas flexible, y plantearse el cambiar de opinión.

Y si el comportamiento del ave en vuelo no es suficientemente claro, podemos interpretar su significado basándonos en los colores de su plumaje:

-Color rojo: buena suerte

-Color naranja: muchas emociones positivas

-Color amarillo: no bajar la guardia; estar alerta

-Color verde: las aventuras te esperan

Para saber un poco mas de la suerte que le espera a cada uno se puede poner en práctica una sencilla forma de adivinación, pero hay que prestar mucha atención a la hora de saber qué tipo de ave llega primero, y después el color de sus plumas.

Coloquemos un plato, o cuenco, en una terraza, o ventana, o en el porche, o también en el jardín si la climatología lo permite, con granos de trigo, o maíz, o alpiste, o también con migas de pan. Y a medida que vayan llegando las aves a comer del plato, convendría ir anotándolo para luego interpretar los mensajes que te estaban dando solo con su presencia.

– Aves de plumaje de color azul: amor y satisfacciones

– Aves de plumaje blanco: muy buena suerte en general

– Aves de plumaje blanco y negro: prudencia

– Aves de plumaje marrón o beige: buena salud y sanación si estás enfermo, o convaleciente.

– Aves de plumaje negro: prudencia y precaución

También podemos interpretar los mensajes de las aves teniendo en cuenta la especie a la que pertenecen:

Jilguero: Felicidad, espiritualidad

Paloma: buena suerte, paz, amor y felicidad, sobre todo para los enamorados.

Cuervo: generalmente un mal presagio; y si además emite graznidos significa que puedes tener enemigos cerca.

Pato: relación estable de amistad, o romántica.

Aguila: representa el poder, y la fuerza, pero también el liderazgo.

Gaviota: augura un viaje muy pronto

Colibrí: anuncia felicidad, y prosperidad

Búho: si ulula tres veces significa que hay un cambio en las vidas de quienes lo han oído, y si no ulula, solo el poder verlo augura sabiduría y premoniciones.

Petirrojo: si anida en tu propiedad, augura muy buena suerte para los que vivan en ella.

Gorrión: vida doméstica muy tranquila, pero si hacen los nidos demasiado cerca de las ventanas, entonces auguran conflictos entre los enamorados.

Pájaro carpintero (picapinos): trae muy buena suerte y augura que el trabajo duro te llevará al éxito.

Los pájaros además de ser fuente de inspiración para los intérpretes de sus movimientos, colores, y especies, también inspiran poesías muy bellas como esta que escribió Pablo Neruda en su libro “Arte de Pájaros”:

“El águila: Pájaro amargo, águila fría, / espada de las cordilleras, / inmóvil en tu eternidad, / en los años indiferentes, / en la piedra de la agonía”.

“El cisne: Sobre la nieve natatoria / una larga pregunta negra”.

“El cóndor: En su ataúd de hierro vive / entre las piedras oxidadas / nutriéndose de herraduras”.

“El jilguero: Entre los álamos pasó / un pequeño dios amarillo: veloz viajaba con el viento / y dejó en la altura un temblor, / una flauta de piedra pura, / un hilo de agua vertical”.

“El cormorán: El parecía la amenaza: / él era la cruz y la horca: / la noche clavada en la cruz, / la agonía de las tinieblas: / pero de pronto huyó en el cielo, / voló como una flecha negra / y subió cíclico volando / con su traje de nieve negra, / con pausa de estrella o de nave. / Y sobre el desorden del mar / -dentelladas de mar y frío-, voló voló voló voló / su ecuación pura en el espacio”.

María de Gracia

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Bibliografía:

-“Dictionary of Arts and Sciences”. E. Chambers (1728)

-“Histoire de la Divination”. Auguste Bouché-Leclercq (1879)

-“The Everything Bird Book”. T.D. Elgin

-“An Encyclopedia of Occultism”. Lewis Spence

-“The Encyclopedia of Superstitions” . R. Webster

-“Trabajos y días – Tiresias” – Hesíodo

-“Deuteronomio, 18  – Tohar”

 -“Jewish Traditions on divination – Ornithomancy” . Gerrit Bos

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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