Sepher Yetzirah, o “Libro de Formación”

“Aquel que hace a Sus ángeles espíritus, y a Sus ministros lenguas de fuego.” (Salmo CIV: 4)


“Arbol de la Vida”, J. Fiore, “Liber Figurarum”, año 1.250, “Atlante dell’arte italiana”.

Hay varias versiones sobre el origen del “Sepher Yetzirah” (Libro de Formación) y una de ellas, la más antigua, es la conocida como la “Ley Oral”, que fue dada por Dios a Moisés en el monte Sinaí. Según la tradición hebrea Moisés recibió esa Ley Oral, junto con la escrita.

La “Ley Oral”, y siguiendo las instrucciones de Dios, fue pasando de boca a oreja y de generación a generación hasta que finalmente fue escrita por Abraham, el patriarca, al cual se le considera el autor original del Libro de Formación, o “Sefer Yetzirah”.

Se conservan algunos manuscritos del “Sefer Yetzirah” titulados: “Otiot de-Avraham Avinu”, que significa las “Cartas de Abraham”, en lengua hebrea, o “Abena Ibrahim”, en lengua árabe.

De acuerdo con la tradición hebrea (Hasidut Zakuyyut ‘Arum) cuando Abraham había cumplido los cuarenta ocho años se instaló en las cercanías de la torre de Babel para reflexionar sobre Dios y el universo. Primero estudió durante tres años el Libro que le había sido entregado, y después, por orden directa de Dios, fue instruído por el arcángel Shem hasta que llegó a ser tan sabio que pudo escribir el “Sepher Yetzirah”.

“Angel Metatrón” – Manuscrito Medieval

Al mismo tiempo la “tradición” (Kabbalah, Kabbala, Kaballah, Kabala, Kabalah, Kaballa, Cabbalah, Cabbala, Caballah, Cabala, Cabballah, Cabalah, Caballa, Cabballa y Qabala, hasta un total de veinticuatro formas de escribir la palabra y pronunciarla) fue transmitida oralmente a los hijos de Israel hasta que los sabios de Jerusalén deciden pasarla a escritura en una época muy convulsa en la que los judíos se encontraban en un período de transformación en algunos años comprendidos entre el primer y el segundo siglo de nuestra era.

La historia de la Cábala (Kabalah) y el libro místico de la creación (“Sefer Yetzirah”) están entrelazados. La Cabalá es la antigua tradición oral. El Sefer Yetzirah es uno de los primeros, y más importantes, libro escrito sobre la Cábala.

A través de los siglos los principios que se encuentran en el Libro de la Creación se convirtieron en las herramientas del cabalista. Los Sephiroth (esferas-numeraciones), los elementos, el Tetragrámaton, derivan todos de conceptos encontrados en el Libro de la Creación.

Tetragrammaton

Posteriormente los escritos atribuídos al Rabino Ben Iosef Akiva (50-135 AD) aparecen en el siglo XIII y estaban relacionados con el Midrash:”Otiyyot de-Rabi Akiva”, el cual entonces ya estaba considerado como el padre del judaísmo rabínico.

La tradición atribuye al rabino Akiva la autoría de la primera versión escrita del “Sepher Yetzirah” en el siglo primero de nuestra era. El rabino tomó los conceptos transmitidos de generación en generación, junto con los comentarios correspondientes, y los ordenó en el formato que conocemos hoy en día. En este libro se explica con mucha claridad la teoría sobre la creación de un golem. La primera mención que se hace de esta creación hecha por el hombre, un ser artificial, con cuerpo, pero sin alma, la encontramos en los pasajes del Talmud Babilónico, (Primero de Sanhedrin, 65b, 66b).

El Sepher Yetziráh empieza como sigue:

Capítulo I:

1. En los treinta y dos senderos más ocultos y maravillosos de la sabiduría, Jehová, Dios de los Ejércitos, graba su nombre: Dios de los escuadrones de Israel, Dios eterno, misericordioso, clemente y sublime, que mora en las alturas en las que habita eternamente. Él formó y creó el universo en treinta y dos senderos misteriosos de la sabiduría por tres Sepharim, (Sippur – Sapher). Estos nombres angélicos significan: números, letras y palabras que están en uno y son lo mismo.

2 . El compone diez sephiroth (esferas-numeraciones) de la nada y veintidós letras fundamentales. Dividió las veintidós consonantes en tres grupos: tres madre; letras fundamentales o primeros elementos, es decir: siete dobles y doce simples.

3. Los diez Sephiroth formados de la nada son la Decad y son análogos a los diez dedos de manos y pies del cuerpo humano; cinco paralelos a cinco, y en el centro del cual está el pacto por la voz espiritual {entre las manos está la lengua. Entre los pies este es el pene circuncidado o el himen roto corpóreo} por la palabra de la lengua y el rito de Abraham.

4. Diez son los números de los inefables Sephiroth, diez y no nueve, diez y no once, que salieron de la nada, y no fueron nueve, ni once, sino diez. Aprende esta sabiduría (Chokmah y Binah) y sé sabio en la comprensión de la misma. Investiga estos números, reflexiona y extrae conocimiento de ellos; memoriza el diseño en toda su pureza, y pásalo a Su Creador sentado en Su trono. En otras palabras: descenderá del árbol de la vida para aprender Ma ‘aseh Berishit y ascender a lograr la meta de Ma’aseh Merkabah.I

El Arcángel Metatrón rodeado de símbolos mágicos – “Libro de los Hechizos”, siglo XVIII.

5- Los Diez Sephiroth salidos de la nada son infinitos en diez formas y tienen los reinos sin límites. El comienzo infinito: Kether; el extremo infinito {Chokmah}; el bien infinito {Binah}; la maldad infinita {Chesed}; la altura infinita {Geburah}; la profundidad infinita {Tiphareth}; el infinito Oriente {Netzach}; el infinito Hod {}; el Norte infinito {Yesod}; el Sur infinito {Malkuth} – (Estos cuatro últimos se dan en un orden diferente en algunas versiones), y el único Señor Dios, el fiel rey, reina sobre todas las cosas desde Su santa morada por los siglos de los siglos.

6. Estos diez Sephiroth, que son inefables, cuya apariencia es como llamas centelleantes, no tienen fin, pero son infinitos. La palabra de Dios está en ellos y obedecen a la orden divina, moviéndose como un torbellino, volviendo a postrarse ante Su trono.

7. Estos diez Sephiroth que son, por otra parte, inefables, tienen su final, incluso como su principio, unidos, como una llama a un carbón encendido, porque nuestro Dios es superlativo en Su unidad, y no permite que cualquier segundón se pueda colocar ante el Unico.


8. Y en cuanto a esta Decad de los Sephiroth, refrena tus labios de comentarios y tu mente de pensar en ellos, y si tu corazón te falla vuelve a tu lugar, por lo que está escrito: “Las criaturas vivientes iban y venían”, y en este sabio compromiso fue el pacto hecho con nosotros.

9. Estas son las diez emanaciones del número. Uno es el Espíritu de Dios vivo, bendito y más bendito sea el nombre del Dios viviente de todos los pueblos. El Espíritu Santo es Su voz, Su Espíritu y Su Palabra.

10. En segundo lugar, desde el Espíritu Dios hizo aire y creó para ello las veintidós letras, tres de las cuales son madre, A, M, SH; siete son dobles: B, G, D, K, P, R, T, y doce son simples: E, V, Z, CH, H, I, L, N, S, O, Tz, Q, pero el Espíritu es el primero entre ellas. En tercer lugar, el agua primitiva. También formó y diseñó a partir de su Espíritu, y del vacío, y sin forma, hizo la tierra como una muralla o pared vertical, y variar su superficie, incluso como un cruce de vigas. En cuarto lugar, desde el agua, Él diseñó el fuego, y creó para sí mismo un trono de honor, con Ofanim, Serafines, Santos y el ministerio de los Ángeles, y con ellos formó Su morada, como está escrito en el texto.

En cuanto al número diez de los Sephiroth de la nada: refrena tu lengua de hablar y tu mente de meditarlo y si tu boca insta a hablar y tu corazón para pensar en ello, el retorno (de cuestionar el número diez), como se lee: “Y los seres vivientes corrían y volvían,” {Ezequiel: I:14} y sobre esto: “el pacto sobre el misterio”.

11. Él seleccionó tres letras entre las simples, y las selló con la formación de su gran nombre, IHV, y selló el universo en seis direcciones:

– Él miró por encima, y se creó la altura, con las letras IH V. (check numbers de orden)

– Miró abajo, y creó la profundidad, con H. IV

– Miró hacia delante, y creó el Este, con HI V.

– Miró hacia atrás, y creó el Oeste, con VH I.

– Miró a la derecha, y creó el Sur, con el VI H.

– Miró hacia la izquierda, y creó el Norte, con HV 1.

12. Estas son las diez existencias inefables, el espíritu del Dios viviente, aire, agua, fuego, altura y profundidad, oriente y occidente, del norte y del sur.

Capítulo II

1. Las fundaciones son las veintidós letras, tres madre, siete dobles y doce simples. Tres madre, a saber, A, M, SH, estas son: Aire (Aleph), Agua (Mem) y Fuego (Shin). Se mueven como el Agua; silban como el Fuego, y el Aire, y son del tipo espiritual como el centro de una balanza de pie erguida entre ellas para destacar el equilibrio que existe.

2. Él ha formado, pesado, transmutado, compuesto y creado con estas veintidós letras cada ser vivo, y cada alma aún no creada.

3. Las veintidós letras fueron formadas con la voz, impresas en el aire, y de forma audible pronunciadas en cinco modalidades: en la garganta, sonidos guturales; en el paladar, palatales; por la lengua, linguales; a través de los dientes, dentales; y por el labios, sonidos labiales.

4. Estas veintidós letras, las fundaciones, Él las dispuso como en una esfera, con doscientos treinta y un formas de entrada. Si la esfera es rotada hacia adelante, el bien está implícito; si es rotada hacia atrás de una manera retrógrada, el mal se instala.

5. Porque Él mostró la forma de combinar las letras, cada una con cada una; Aleph con todas y todas con Aleph. Así, en la combinación de todas juntas en pares se producen estas doscientas treinta y una puertas del conocimiento. Y a partir de la nada hizo algo, y todas las formas de expresión, y todo lo creado, desde el espacio vacío, Él hizo la tierra sólida, y de lo inexistente creó vida.

6. Se talló, labró, por así decirlo, una inmensa columna, o pilares colosales, en el aire intangible y desde el espacio vacío. Y esta es la impresión de la totalidad, de veintiún letras, todo desde Aleph.

Capítulo III  – las letras madre

Aleph     –  Mem    –    Shin

1. Las tres letras madre A, M, SH, son las fundaciones de la totalidad y se asemejan a una balanza, lo bueno en una balanza, el mal en la otra, y el oscilante lenguaje del equilibrio entre ellos.

2. Estas tres letras madre encierran un misterio poderoso más oculto y más maravilloso, sellado con seis anillos, y de ellos salía fuego primigenio, Agua y Aire, los cuales se diferencian posteriormente en masculino y femenino. Al principio existían estas tres letras madre, y surgieron tres poderes masculinos, y por lo tanto todas las cosas se han originado.

3. Las tres letras madre son A, (Aleph) M (Mem), SH (Shin) y en el principio, como en el Macrocosmos, los cielos fueron creados de Fuego, la Tierra de Agua primigenia, y el Aire se forma a partir del Espíritu, que se encuentra solo en el medio, y es el mediador entre ellos.

4. En el año, o en cuanto al tiempo, estas tres letras madre representan: calor, frío, y un clima templado, el calor del fuego, el frío del agua, y el estado templado del aire espiritual que es otra vez el mediador entre ambos.

Macrocosmos-Microcosmos – Hildegard von Bingen – año 1.160

Estas tres letras madre representan en el Microcosmos la forma humana, hombre y mujer, la cabeza, el vientre y el pecho, y el talón, desde el Fuego (Shin), el vientre del Agua (Mem), y el tórax del Aire (Aleph) yace mediadora entre ellas.

5. Estas tres letras madre hicieron que El creara, formara y diseñara, y se combinan con las tres madre del mundo, y en el año, y en el hombre, tanto hombres como mujeres.

Él creó Aleph para reinar en el Aire, y coronarlo, y combinó una con la otra, y con ellas formó el Aire en el mundo, el clima templado del año, y el pecho (los pulmones para respirar el aire) en el hombre; el macho con A (Aleph), M (Mem) y SH (Shin); la hembra con SH (Shin), M (Mem) y A (Aleph). Él creó Mem para predominar en el Agua, y la coronó y la combinó con otras, y formó la Tierra en el mundo, el frío en el año, y el fruto del útero de la humanidad para ser llevado en el vientre.

Él formó a Shin para que reinara en el Fuego y la coronó y la combinó con las otras, y las selló, como el cielo en el universo, en forma de calor en el año, y como la cabeza del hombre y de la mujer.

Capítulo IV  – las letras dobles

1. Fueron formadas siete letras dobles, Beth, Gimel, Dalet, Kaph, Pe, Resh y Tau, cada una tiene dos voces, ya sea aspirada o suavizada. Estos son los fundamentos de la vida, la paz, la riqueza, la belleza o la reputación, la sabiduría, la fecundidad y el poder. Estas letras son dobles porque sus opuestas toman parte en la vida; opuesta a la vida es la muerte; la paz a la guerra; la riqueza a la pobreza; la belleza o la reputación, a la deformidad o al descrédito; a la sabiduría, la ignorancia; a la fecundidad, la esterilidad, a la alimentación; al poder la esclavitud.

2. Estas siete letras dobles señalan las dimensiones: Este, Oeste, Altura, Profundidad, del Norte, del Sur, con el Templo Santo en el centro sosteniendo todas las cosas. Estas son los diez esferas/numeraciones (sephirot) de la existencia salidas de la nada. Desde el espíritu del Dios viviente emana Aire; del Aire, el Agua; del Agua, el Fuego o éter; del éter, la Altura y la Profundidad, el Este y el Oeste, el norte y el Sur.

3. Con estas siete letras dobles que formó, diseñó, creó y combinó, las estrellas del Universo, los días de la semana, los orificios de la percepción en el hombre, y con ellas hizo siete cielos, siete planetas, todos ellas de la nada, y , por otra parte, ha preferido y bendecido el sagrado Heptad.

4. De dos letras o formas compuso dos residencias; de tres, seis; de cuatro, veinticuatro; de cinco, ciento veinte; de seis, setecientos veinte; de siete, cinco mil cuarenta, y desde allí sus números aumentan de una manera más allá del cálculo, y son incomprensibles. Estas siete letras son los planetas del universo: el Sol, Venus, Mercurio, Luna, Saturno, Júpiter y Marte; las siete son los días de la creación, y éstas una de las siete puertas del hombre: dos ojos, dos oídos, dos orificios nasales, y la boca, a través de todo cual se perciben sus sentidos.

Él creó a Beth, para que predominara en la sabiduría; la coronó, la combinó y formó la Luna en el Universo, el primer día de la semana, y el ojo derecho del hombre.

– El creó a Gimel, para que fuera predominante en la salud; la coronó, la combinó y formó Marte en el Universo, el segundo día de la semana y el oído derecho en el hombre.

– El creó Dalet, para que fuera predominante en la fertilidad; la coronó, la combinó y formó el Sol en el Universo, el tercer día de la semana, y el orificio nasal derecho en el hombre.

– El creó Kaph, para que fuera predominante en la vida, la coronó, la combinó y formó Venus en el Universo, el cuarto día de la semana y el ojo izquierdo del hombre.

El creó a Pe, para que predominara en el poder; la coronó; la combinó y formó Mercurio en el Universo, el quinto día de la semana y el oído izquierdo en los hombres.

El creó a Resh, para que predominara en la paz; la coronó; la combinó y formó a Saturno en el Universo, el sexto día de la semana, y el orificio nasal izquierdo en el hombre.

El creó a Tau, para que predominara en la belleza; la coronó; la combinó y formó Júpiter en el Universo, el séptimo día de la semana y la boca del hombre.

Con estas siete letras también se hicieron los siete mundos, los siete cielos, las siete tierras, los siete mares, los siete ríos, los siete desiertos, los siete días, las siete semanas después de la Pascua a Pentecostés, y cada séptimo año de jubileo.

Capítulo  – Letras simples

Las letras simples son doce, a saber: He, Vau, Zain, Heth, Teth, Yod, Lamed, Nun, Samech, Ayin, Tzadik, y Qoph, y representan las propiedades fundamentales: la vista, el oído, el olfato, el habla, el deseo por la comida , el apetito sexual, el movimiento, la ira, la alegría, el pensamiento, el sueño y el trabajo. Estas simbolizan también las doce direcciones del espacio: noreste, sureste, el este del anterior, el este debajo del anterior, el noroeste, el suroeste, el oeste arriba, el oeste de abajo, el sur superior, el sur inferior, el norte superior, el norte más abajo.

Estas doce letras, El las diseñó, las formó, las combinó, las pesó, y las intercambió, y creó con ellas las doce divisiones de los cielos (a saber, las constelaciones zodiacales), los doce meses del año, y los doce órganos importantes del hombre, es decir; la mano derecha e izquierda, el pie derecho e izquierdo, dos riñones, el hígado, la vesícula, el bazo, los intestinos, el esófago y el estómago.

– Dios creó He, predominante en el habla, la coronó, la combinó y formó Aries en el mundo, Nisan (Marzo/Abril) en el año, y el pie derecho del hombre.

– Dios creó Vau, predominante en la mente, la coronó, la combinó y formó Taurus en el mundo, Yiar (Abril/Mayo), en el año, y el riñón derecho del hombre.

Dios creó Zain, predominante en el movimiento, la coronó, la combinó y formó Géminis en el mundo, Sivan (Mayo/Junio) en el año, y el pie izquierdo del hombre.

El creó Cheth, predominante en la vista, la coronó, la combinó, y formó Cáncer en el mundo, Tammuz (Junio/Julio) en el año, y la mano derecha del hombre.

El creó Teth, predominante en el oído, la coronó, la combinó y formó Leo en el mundo, Ab (Julio/Agosto) en el año, y el riñón izquierdo en el hombre.

El creó Yod, predominante en el trabajo, la coronó, la combinó y formó Virgo en el mundo, Elul (Agosto/Septiembre) en el año, y la mano izquierda del hombre.

El creó Lamed, predominante en el deseo sexual, la coronó, la combinó y formó Libra en el mundo, Tisri (Septiembre/Octubre) en el año, y de la bilis en el hombre.

El creó Nun, predominante en el olfato, la coronó, la combinó, y formó Escorpio en el mundo, Marcheshvan (Octubre/Noviembre) en el año, y los intestinos en el hombre.

– El creó Samech, predominante en el sueño, la coronó, la combinó y formó Sagitario en el mundo, Kislev (Noviembre/Diciembre) en el año, y el estómago del hombre.

El creó Ayin, predominante en la ira, la coronó, la combinó, y formó Capricornus en el mundo, Tebet (Diciembre/Enero) en el año, y el hígado en el hombre.

El creó Tzaddi, predominante en el gusto, la coronó, la combinó, y formó Acuario en el mundo, Sebat (Enero/Febrero) en el año, y la garganta en el hombre.

El creó Quoph, predominante en la alegría, la coronó, combinó, y formó Piscis en el mundo, Adar(Febrero/Marzo) en el año, y el bazo en el hombre.

De tres letras madres, siete dobles y doce simples se componen las veintidós letras con las que JHVH Tetragrammaton, que es nuestro Señor de los Ejércitos, exaltados, y existían en los tiempos, cuyo nombre es el Santo, creó tres padres, el fuego y el espíritu y el agua , avanzando más allá de ellos, siete cielos con sus ejércitos de ángeles, y doce límites del universo.

Sepher Yetzirah atribuído a Abraham Avinu, Rabbi Eliezer von Worms. Cartas cabalísticas, Mantua, año 1.562

Capítulo VI

Como prueba de todo lo anterior, y como testigo fiel está el Universo, el Año del tiempo, y el propio Hombre, creó el Microcosmos. El incrustó todo ésto como testimonios de la Tríada, la Heptad y el Dodecad; las doce constelaciones gobernantes del mundo, el dragón (Thele), Tali, que envuelve el universo, y el microcosmos, el hombre.

La tríada, fuego, agua y aire, y el fuego arriba, el agua abajo, y el aire en medio. La prueba de ello es que el aire es un participante con ambos.

Tali (Thele), el Dragón, está por encima del Universo, como un rey en su trono, la esfera en el año como un rey en su estado, el corazón del hombre como un rey en la guerra. Y nuestro Dios hizo los estados de la oposición, buenos y malos, los buenos de los buenos, y los malos del mal. La felicidad está reservada para el justo y la miseria para los malvados.

Y fuera de la tríada se distingue, y en la héptada hay dos tríadas, y una de pie, aparte. El dodecad simboliza la guerra, la tríada de la amistad, la tríada de la enemistad, tres que son vida, tres que son mortífero, y Dios, el rey fiel, gobierna sobre todo desde el trono de su santidad.

Uno por encima de tres, tres por encima de siete, y siete por encima de doce, y todos están unidos entre sí, y uno con otro.

María de Gracia

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Bibliografía:

– “Kabbala in Modern Times” – varios autores

– “Sepher Yetzirah” – W. Wescott, año 1.887

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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