“El Heptamerón” (los elementos mágicos)

“A Aureus, para que siga encontrando dentro de si mismo a todos nosotros”

Pietro d’Abano – (Padua, 1.300)

+El Heptamerón ha sido un libro tradicionalmente atribuído al cabalista, astrólogo, matemático, mago y traductor alemán, Heinrich Cornelius Agrippa (1.486-1.535), a pesar de que en sus otros libros, muy conocidos en esa época, (“Filosofía Oculta”) nos encontramos con una serie de temas mucho más densos que iban  dirigidos a mentes muy cultivadas, así como a estudiantes y a todos los conocedores de las ciencias ocultas, puesto que Agrippa utilizaba un lenguaje muy críptico a la hora de desarrollar sus trabajos.

Se tiene constancia, por algunas de sus cartas y trabajos, que Heinrich Cornelius Agrippa conocía el libro puesto que hace referencia a algunos de sus rituales en sus propios libros, aunque no menciona al autor, pero teniendo en cuenta que ese tipo de libros en esa época estaban muy mal vistos por la iglesia de entonces, seguramente su verdadero autor, fuera quien fuera, se habría cuidado mucho de no reconocer su obra. Todo lo contrario que hizo siempre Agrippa ya que a pesar de las innumerables persecuciones de que fué objeto por parte de la Inquisición durante toda su vida, siempre reconoció, y firmó, todas sus obras.

Unos años después los historiadores atribuyeron la autoría del libro a un médico, astrólogo, profesor y filósofo italiano llamado Pietro d’Abano (Padua, 1.250-1.316), basándose seguramente en los archivos de la Inquisición donde aparecía repetidamente su nombre y había incluso sido condenado a muerte acusado de herejía.

La diferencia entre ambos autores es que los libros de H. Cornelius Agrippa son para consultar, estudiar y descifrar, y el Heptamerón es un libro donde se emplea un lenguaje muy sencillo, fácil de entender, y repleto de toda una serie de dibujos aclaratorios que no dejan lugar a ninguna duda y que podría llegar a entender cualquier novato. Casualmente este libro desapareció el día en que murió su posible autor, Pietro d’Abano, y apareció doscientos años después, cuando Cornelius Agrippa residía en Italia huyendo de la Inquisición en Alemania.

La vida de Pietro d’Abano es tan rocambolesca como la de Heinrich Cornelius Agrippa ya que el italiano era un médico erudito en su época que intentaba conciliar los diferentes sistemas médicos que existían entonces. Abano era un estudiante muy destacado y consiguió establecerse en París con el fin primero de ampliar sus estudios y después enseñar en la universidad, pero le acusaron de herejía en Italia y se vió obligado a volver a su ciudad natal. Después, cuando los diferentes tribunales de la Inquisición comprobaron que no había pruebas suficientes para condenarle, en desagravio le organizaron una cátedra de medicina en la ciudad de Padua, pero las acusaciones de herejía le persiguieron continuamente durante toda su trayectoria vital.

Abano fue acusado por la Inquisición de negar la existencia de los demonios, y los malos espíritus, y también de haber obtenido su conocimiento gracias a la información que le dieron en sueños siete duendes a quienes la leyenda dice que guardaba en una botella. La Inquisición le abrió otro proceso y consiguió encarcelarle nuevamente, pero Abano murió un poco antes de su ejecución, lo cual enfureció sobremanera al tribunal de la Inquisición, tal y como consta en sus archivos.

El libro se puede considerar como uno de los primeros en cuanto a los rituales compuestos, no porque se trate de rituales para invocar demonios, sino por la naturaleza de sus ángeles y sus espíritus y la forma tan peculiar de invocarles a todos ellos.

El libro se divide en dos partes: la primera trata de un método para la invocación de los espíritus del aire, que son los demonios, y de una serie de conjuros angelicales para cada día de la semana.

“El Heptamerón, o Elementos Mágicos” (primera parte)

por Peter de Abano, Filósofo

“Pero aunque estos rituales parezcan haber sido escritos por los sabios con mucha experiencia en estas técnicas, también por haber asistido a muchas ceremonias como invitados, considero de interés general agregar al título del libro la coletilla de “elementos mágicos”, sobre todo para los que son todavía ignorantes y no han oído hablar de supersticiones mágicas, así podrán prepararlos por si mismos y también aprenderán a ejercitar todos los rituales”.

“Pero para que vean este libro como una introducción a la magia, y para que puedan practicarla, podrán comprobar las distintas funciones de los espíritus; cómo pueden ser atraídos por el diálogo y la comunicación, lo que hay que hacer cada día, y cada hora, y la forma en que deberán hacer las invocaciones ya que las iré describiendo palabra por palabra”.

“En resumen: en este libro se mantienen desde su principio los medios que se usan para conseguir el transporte mágico, pero lo que les da mayor potencia son los círculos, puesto que son fortalezas que se usan para defender a los operadores y mantenerlos a salvo de los espíritus malignos. Entonces lo primero que vamos a tratar es sobre la composición de un círculo”.

El círculo y la composición de los mismos

“Los círculos que se forman no tienen por qué ser iguales, ni tampoco valen todos, sino que se utilizan para ser cambiados e intercambiados siempre de acuerdo con el orden de los espíritus que han de ser convocados, sus lugares, sus días, sus horas y sus tiempos (estaciones). Por lo tanto, antes de dibujar un círculo debe considerarse en qué época del año se va a hacer, en qué día, a qué hora se hace y los nombres de los espíritus que vamos a invocar, también hay que saber la estrella y la región a la que pertenecen y qué funciones tienen todos ellos. Entonces habría que hacer tres círculos de la latitud de nueve pies y que sean distantes entre sí de una mano (o un palmo).

1 – Y en el medio del círculo, es decir: en el interior, en primer lugar hay que escribir el nombre de la hora en que se hace el trabajo.

2 – En segundo lugar hay que escribir el nombre del Angel de la Hora.

3 – En tercer lugar el sello, o signo, del nombre del Angel de la Hora

4 – En cuarto lugar el nombre del Angel que corresponde al día en que se hace ese trabajo, y también los nombres de sus ministros.

5 – En quinto lugar el nombre de la temporada, primavera, verano, etc.,

6 – En sexto lugar el nombre de los espíritus que rigen esa parte del tiempo y sus presidentes.

7 – En séptimo lugar el nombre del jefe que rige esa parte del tiempo (la estación), en la que estamos trabajando.

8 – En octavo lugar el nombre de la tierra de acuerdo con esa parte del tiempo (estación) en la que estamos trabajando.

9 – En noveno lugar, y para realizar el círculo central, los nombres del Sol y la Luna, de acuerdo con la norma del tiempo (estación) y para que se cambie el tiempo los nombres éstos deben ser alterados”.

“Y en el círculo más externo hay que dibujar en los cuatro ángulos los nombres de los ángeles que presiden el Aire, el del día en que se hace el trabajo, el nombre del rey de los ángeles y de sus tres ministros.

En el círculo, en cuatro ángulos, sean dados a pentágonos.

En el círculo interior se escriben cuatro nombres divinos con cruces interpuestas en el centro del círculo, a saber: hacia el Este se escribe Alfa, y hacia el oeste se escribe: Omega, y dejad una cruz que divida el centro del círculo. Cuando hayáis acabado el círculo, según la regla que escribo ahora, se puede proceder”.

De los nombres de las horas y los ángeles que las rigen

“También es sabido que los ángeles rigen las horas en un orden sucesivo de acuerdo con el curso de los cielos y los planetas a los que están sujetos, de manera que ese espíritu que rige el día, rige también la primera hora del día, el segundo de ellos rige la segunda hora, el tercero la tercera hora y así consecutivamente, y cuando los siete planetas y las horas han hecho su rotación vuelven de nuevo a la primera hora que rige el día. Por lo tanto vamos a hablar primero de los nombres de las horas”.

Horas del día – horas de la noche

1 Yayn – 1  Beron

2 Janor – 2 Barol

3 Nasnia – 3 Thami

4 Salla – 4 Athir

5 Sadedali – 5 Mathon

6 Thamur – 6 Rana

7 Ourer – 7 Netos

8 Thamic – 8 Trafac

9 Neron – 9 Sassur

10 Jayon – 10 Aglo

11 Abai – 11 Calerva

12 Natalon – 12 Salam

“De los nombres de los ángeles y sus influencias se habla en sus propios lugares. Ahora echemos un vistazo a los nombres de los tiempos (estaciones). Un año más por lo tanto es cuádruple, y se divide en la primavera, el verano, la cosecha y el invierno, los nombres de los cuales son los mismos”.

“La primavera: Talvi – Verano: Casmaran – Otoño: Ardarael e Invierno: Farlas

Angeles de la primavera: Caratasa (Carcasa) – Core – Amatiel – Commissoros

El jefe de la Legión de la primavera: Spugliguel

El nombre de la tierra en primavera: Amada

El nombre del Sol y la Luna en primavera: el Sol: Abraym – la Luna: Agusita

Angeles del verano: Gargatel – Tariel – Gaviel

El jefe de la Legión del verano: Tubiel

El nombre de la tierra en Verano: Festativi

Los nombres del Sol y la Luna en verano: el Sol: Athemay y la Luna Armatus

Los ángeles del otoño: Tarquem y Guabarel

El jefe de la Legión del Otoño: Torquaret

El nombre de la tierra en otoño: Rabianara

Los nombres del Sol y la Luna en otoño: el Sol: Abragini – la Luna: Matasignais

Los ángeles en invierno: Amabael y Ctarari

El jefe de la Legión del invierno: Altarib

El nombre de la tierra en invierno: Geremiah

Los nombres del Sol y la Luna en invierno: el Sol: Commutaff y la Luna: Affaterim”.

Las consagraciones y bendiciones, y primero de la bendición con el Círculo.

“Cuando el círculo se perfecciona, espolvorear con la purga de agua, es decir: agua bendita, y repetir:

“Tú Purifícame con hisopo, (Señor), y seré limpio: Tú serás el que me lave, y seré más blanco y luego me convertiré en nieve”.

Después, en el mismo libro, nos encontramos con toda una serie de ritos mágicos para potenciar los perfumes y que espanten a los malos espíritus.

La bendición de los perfumes

“El Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob, bendiga aquí los perfumes para que puedan llenar de poder y de virtud sus olores; de modo que ni el enemigo, ni ninguna falsa imaginación puedan ser capaces de entrar en ellos. En nombre de nuestro Señor Jesucristo”.

Sobre la ropa y el pentagrama

“El sacerdote debe usar para los rituales ropa limpia. Luego debe tomar con las manos el pentagrama hecho durante el día en la hora de Mercurio, en la Luna creciente, y escrito en papel, o pergamino, hecho de una piel de animales. Pero primero debe decir sobre él la Misa del Espíritu Santo y después el pergamino debe ser rociado con agua de la pila bautismal”.

La oración que debe ser dicha cuando se ha puesto el sacerdote la ropa

“Por los méritos de tu ángel, oh, Señor, voy a poner en las ropas de la salvación todo lo que quiero que se lleve a efecto a través de ti, Santísimo Adonay, cuyo reino permanecerá para siempre jamás. Amén”.

“Deja que la Luna empiece a llenarse para llevar a cabo ese ritual. El operador debe estar limpio y purificado por un mínimo de nueve días antes de comenzar con su obra, y haberse confesado, y recibir la Santa Comunión. Debe ponerse el perfume adecuado para el día en que vaya a realizar el trabajo. Debería tener también agua bendecida por un sacerdote y una nueva vasija de barro con fuego, y un pentáculo (pentagrama) y permitir que todas esas cosas sean debidamente consagradas y preparadas. Uno de sus ayudantes debe llevar el vaso de barro lleno de fuego, y los perfumes, y el otro ayudante llevar en la mano un libro; el otro llevar la ropa y el pentagrama y dejar que el maestro de ceremonias lleve la espada, y en el medio de ésta hay que escribir el nombre “Azoth” y por el otro lado a la misma altura hay que escribir “+ON+”, y consagrarla en el nombre del Espíritu Santo. Y como el sumo sacerdote puede entrar en el lugar sagrado que se le permita, tendrá que leer Letanías, y los ayudantes le darían la réplica. Y al llegar al lugar donde se eregirá el círculo, debe dibujarlo con líneas claras, tal y como enseñamos antes, y después de haberlo hecho debe espolvorear en el círculo agua bendita repitiendo: Asperges me Domine”.

Malos espíritus

La segunda parte del libro está dedicado también a la magia blanca más generalista y popular, donde se incluyen los rituales para poder descubrir tesoros, otros para la detección de secretos; para acabar con las guerras, para la apertura de cerraduras, para fomentar o conseguir el amor entre las personas, para la atracción del ser amado, para sembrar el odio y potenciar los malos pensamientos, etc.

Al final en este libro ocurre lo mismo que en otros grimorios puesto que en algunos de los rituales la magia negra parece blanca y viceversa, además de que la mayoría de rituales comparten las mismas estructuras.

María de Gracia

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Bibliografía:

-“Heptameron”, Pietro d’Abano (Italia, 1.250-1.316)

-“De occulta philosophia libri tres”, Heinrich C. Agrippa von Nettesheim 

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No participo en ninguna red social, ni en facebook, ni en otras empresas ni blogs diferentes al mío, ya que mi trabajo, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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2 respuestas a “El Heptamerón” (los elementos mágicos)

  1. Asam dijo:

    Me ha encantado tu articulo! Gracias x compartirlo me esta costando mucho conseguir el pdf del libro y has puesto mucha data ♡

    • Hola, Asam:

      Me alegra ver que te ha gustado el artículo. Aunque siempre intento añadir en bibliografía libros o artículos relacionados con el tema que escribo no siempre es fácil encontrarlos. Sigue buscando en internet; no te rindas.

      Un saludo muy cordial,

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