El triunfo de la Luz (Solsticio de Verano)

“El Sol prosigue su camino entre esas criaturas vivientes del zodíaco, pero en lenguaje alegórico, ya sea para asumir la naturaleza del triunfo sobre el signo en el que entró, el Sol se convertía en un toro, en Tauro, y era adorado como tal por los egipcios bajo el nombre de Apis, y por los asirios como Bel, o Baal, o entrando en Leo se convertía en el león asesino Bul, o se convertía en Hércules, o en un arquero en Sagitario, en Piscis se convertía en peces, como Dagón, el dios-pez de los filisteos y los cananitas…..”

“Ancient Mysteries” – Robert Hewitt Brown (Londres, 1.830-1.883)+

Para todas las civilizaciones antiguas la luz y el calor del Sol tenían una gran importancia puesto que la supervivencia de sus pueblos dependía de los productos de la tierra, así como del ganado, y por lo tanto, a medida que la primavera llegaba a su fin y se acercaba el verano, la luz y el calor del día se volvían más intensos y duraderos que las horas de noche, lo cual era motivo de alegría en todas las civilizaciones de las que se tiene noticias, y cuyas conmemoraciones, desde la antigüedad hasta los tiempos actuales, han seguido celebrándose con todo el esplendor que se merecen ya que desde siempre estas fechas han sido consideradas como el triunfo de la luz sobre la oscuridad.

Las referencias más antiguas que se tienen sobre estas celebraciones vienen de los griegos, aunque por otro lado hay otras leyendas y tradiciones sobre sus orígenes. Según algunas versiones estas fiestas variaron en el calendario con la misma frecuencia con que los sucesivos astrónomos hacían los correspondientes cambios en sus calendarios, y por lo tanto, el Solsticio de Verano se celebraba el primer día del año, y posteriormente se celebraba la fiesta de la agricultura en honor del dios Cronos. El código social tan estricto en esa época cambiaba drásticamente durante las fiestas en honor de Cronos (festival de Kronia), en las que los esclavos participaban como iguales, e incluso llegaban a ser servidos por sus amos. El Solsticio de Verano también fue la fecha clave para la inauguración por parte del dios Apolo de los primeros Juegos Píticos, con el propósito de conmemorar su victoria sobre la monstruosa serpiente Pitón, aunque estos juegos no solo estaban compuestos por deportistas, sino que también se celebraban representaciones teatrales, juegos florales, concursos, desfiles, etc..

En la antigua Roma los días previos al Solsticio de Verano, los romanos celebraban el festival de Vestalia, en el cual se rendía homenaje a la diosa del hogar, Vesta. Los rituales incluían el sacrificio de terneros y animales para los banquetes. Estas fiestas eran las únicas en las que a las mujeres se les permitía entrar en el templo sagrado de las vírgenes vestales para hacer ofrendas a la diosa Hestia. Según el calendario romano, el 23 de Junio se celebraba el Solsticio de Verano, o el aniversario de la boda de Júpiter y Juno, cuya unión está simbolizada por un roble. Este día estaba considerado como “el medio del verano”. La tradición, entonces, era mantenerse durante toda la noche despierto celebrándolo y participando en todo tipo de fiestas, con profusión de adornos florales tanto en las personas como en las casas, y posteriormente encender hogueras en las calles para evitar que la luz del Sol se apagara durante la noche. Los muchachos debían saltar por encima de las hogueras un número muy específico de veces.

Medea escapa de Grecia montada en un carro del sol apagado

El día 24 de Junio era el día de Jano en el calendario romano, el señor de los solsticios, divinidad que mira hacia el pasado y también hacia el futuro, dios de los cambios, de los comienzos, de los finales y de las puertas. Para los romanos en este Solsticio de Verano empezaba la decadencia del Sol y estaba considerado como: “la puerta de los hombres”, en contraposición al Solsticio de Invierno que estaba considerado como: “la puerta de los dioses”.

Helios en el carro del Sol – Mosaico en Pompeya

Posteriormente los romanos también celebraban en esas fechas el festival de Juno, la esposa de Júpiter, diosa de las mujeres y de los nacimientos. Juno también es conocida como Juno-Luna y el mes de Junio fue puesto en su honor.

No se sabe mucho sobre como celebraban los Mayas y los Aztecas el Solsticio de Verano, pero las ruinas de sus imperiales ciudades y pirámides, indican que le daban mucha importancia a estas fiestas. Los templos, edificios públicos y otras estructuras, eran alineados de tal forma que las sombras proyectaban sobre la tierra los principales fenómenos astronómicos, especialmente los Solsticios de Verano e Invierno, entre otras fiestas menores relacionadas también con el Sol.

Chicomecóatl, diosa de la abundancia, del fuego, de la providencia, de la energía, de la comunidad, de la fuerza, de las cosechas, del hogar y de la fertilidad.

Sin embargo, la mayoría de los campesinos europeos paganos celebraban estos acontecimientos en una fecha de calendario fijo que era el 24 de Junio. El ligero desplazamiento hacia delante de la fecha tradicional es el resultado de los cambios de calendario multitudinarios que se han ido haciendo por los astrónomos durante siglos.

En algunos países nórdicos, en vez de encender hogueras y agradecer con fiestas los favores que les había concedido la diosa de la fertilidad y la abundancia, los campesinos subían a las montañas y echaban a rodar ruedas envueltas en llamas, las cuales al llegar a los fértiles campos provocaban pequeños incendios que servían para que los campesinos encendieran sus antorchas y bailaran alrededor de los fuegos agradeciendo a la diosa de las cosechas, Lita, los favores recibidos mientras quemaban hierbas aromáticas en su honor.

Otra versión sobre el origen de estas fiestas indica que fueron los druidas Celtas los que la instauraron con el propósito de agradecer a la diosa Lita la fertilidad de los campos, la abundancia de las cosechas y la prosperidad de sus pueblos.

Esta fiesta es en realidad la fiesta del Sol, y de la luz, y de todo lo relacionado con ambos. Según la tradición Celta, oral y escrita, todo empezó cuando la diosa Sunna (el Sol), montada en su carro tirado por dos caballos, se dedicaba a marcar en el cielo el camino que debía seguir el Sol, pero en la mitología escandinava añaden que las ruedas de su carro estaban hechas de un fuego purificador que Sunna enviaba como regalo a los campesinos de la tierra para que encendieran grandes hogueras en su honor.

Técnicamente, un solsticio es un punto astronómico y, debido a la precesión de los equinoccios, la fecha puede variar en unos pocos días dependiendo del año. El Solsticio de Verano se produce cuando el Sol alcanza el Trópico de Cáncer y por lo tanto tenemos el día más largo y la noche más corta del año.

La diosa celta Litha

De acuerdo con el antiguo calendario pagano más popular, el verano comienza el primero de mayo y termina el Lammas (1 de agosto), con el Solsticio de Verano, a medio camino que marca la mitad del verano. Esto tiene más sentido que lo que sugiere que el verano comienza el día en que la energía del Sol comienza a disminuir y los días se hacen más cortos.

Tal y como se aceptó en su día por la iglesia cristiana la celebración pagana de Yule como Navidad (25 de diciembre), así también la celebración pagana de mediados de verano fue adoptada por la iglesia como la fiesta de San Juan el Bautista (24 de junio). La celebración del Solsticio de Invierno conmemora el nacimiento de Jesucristo, mientras que la fiesta de mediados de verano conmemora el nacimiento de Juan, el profeta que nació seis meses antes que Jesucristo para anunciar la llegada del Mesías.

Solsticio de Verano – Stonehenge – Inglaterra

San Juan el Bautista se convirtió entonces, en el único santo en toda la hagiografía cristiana cuya fiesta es una conmemoración de su nacimiento en lugar de su muerte, pero con Juan el Bautista, la única excepción, se conmemora con énfasis el aniversario de su llegada al mundo.

En la mayoría de las antiguas culturas paganas, el dios del Sol está considerado como la división que existe entre dos personalidades rivales; una es el dios de la Luz, y su gemelo, su “otro yo”, es el dios de la Oscuridad.

De acuerdo con esta leyenda, el dios de la Luz siempre nace en el Solsticio de Invierno, y su fuerza crece a medida que van pasando los días hasta el momento de su máxima potencia y que ocurre en el Solsticio de Verano, el día más largo, que es cuando nace el dios de la Oscuridad.

El dios Sol muere a manos de su rival, el dios de la Oscuridad; al igual que el dios de la Oscuridad es, a su vez, asesinado por el dios de la Luz en pleno invierno. Y, sin embargo, en la tradición popular cristiana, son los nacimientos, no las muertes, los que se asocian con los solsticios.

En la religión Celta se celebraba el Solsticio de Verano como el festival de la diosa Lita el día 21 de Junio, fecha que podía variar desde el 20 al 23 dependiendo de la rotación de la tierra alrededor del Sol. De acuerdo con el viejo calendario tradicional Celta, el verano empieza el primero de Mayo (Beltane) y acaba el primero de Agosto (Lughnassadh) con el Solsticio de Verano en medio de ambas fechas. En esos días el Sol estará en el punto más alto antes de adentrarse en la oscuridad. Para la religión pagana Celta la fiesta de Lita significa el triunfo de la luz.

En la rueda del año Celta, Lita se extiende desde el día más corto (Yule), cuando el frío y el oscuro invierno empieza a convertirse en días calurosos y soleados donde todo empieza a florecer, hasta el día más largo. Todos los rituales en honor de Lita están relacionados con la tierra y todo lo que crece en ella, como las cosechas, la fertilidad y todas las riquezas que nos regala la naturaleza. Es entonces la fecha más apropiada para celebrar matrimonios, para llevar a cabo todo tipo de rituales y peticiones, y sobre todo para contactar con los espíritus benefactores de la naturaleza. La diosa Lita sabe que la línea que separa los dos mundos es muy fina y que las puertas entre “los terrenos que conocemos” y “los mundos del más allá” permanecen siempre abiertas de par en par muy especialmente en esa fecha.

Carro del Sol (año 1.400 aC.) . Hecho de bronce y el sol está cubierto de pan de oro

En estos festivales paganos, que todavía se celebran, se encienden grandes hogueras en las que pueden prender sus antorchas para posteriormente atravesar el pueblo formando largas filas, y en medio de la oscuridad, con el único fin de ir purificando de malos espíritus las calles. Los seguidores de la religión de los Celtas estaban convencidos de que el fuego que había mandado Lita poseía gran poder y protegía a todos los habitantes del pueblo, además de asegurarles prosperidad y abundancia, y también sabían que para que los rituales tuvieran más fuerza los habitantes del pueblo debían saltar por encima de las hogueras que habían encendido en honor de la diosa.

Según la tradición Celta, las brasas carbonizadas de las hogueras encendidas en honor de Lita poseían espíritus protectores que eran capaces incluso de deshacer los males de ojo, y de evitar el mal tiempo en la época de las cosechas, por éso era costumbre extender esas brasas alrededor de los campos sembrados para de esta forma protegerlos de las plagas y asegurarse abundantes cosechas. Otra de las costumbres era llevar brasas de la hoguera a las casas y construir un altar con ellas rodeándolas de hierbas aromáticas con el fin de asegurar a sus habitantes la protección total contra todo tipo de maleficios.

Según la tradición, Lita. también está considerada como la diosa que habita entre la luz y la oscuridad. El rey Roble es el que rige el año entre el Solsticio de Invierno y el de Verano, y el rey Acebo es el que rige el año desde el Verano hasta el Invierno. En cada uno de los Solsticios todos luchan por obtener más poder que el otro.

En estas fechas, en los países nórdicos, suelen celebrarse reuniones de familiares y amigos. Si el tiempo es bueno, entonces proceden a instalar una gran hoguera en la calle principal del pueblo o la ciudad. La noche de San Juan desde los tiempos de los primeros cristianos, fue impregnada de un poder especial ya que la creencia popular era que las fuerzas del mal estaban siempre flotando en el aire. La gente creía que las brujas atravesaban las ciudades   montadas en sus escobas en su camino hacia el mar. Para mantener a las fuerzas del mal a distancia, las hogueras se encendían normalmente en un terreno elevado. Poner sobre el fuego la ropa vieja, los muebles, o todos los útiles de los que la gente quería desprenderse, se hacía en la convicción de que las brujas se llevarían lejos todo lo malo o negativo, que les había ocurrido desde el último Solsticio de Verano.

María de Gracia

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Bibliografía:

– “The Pagan Family” – Ceisiwr Serith

– “Moon Magic” – Dion Fortune

– “Demonology and Witchcraft” – Sir Walter Scott

– “Honoring the Sun and Moon in the Northern Tradition” – G. Krasskova

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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2 respuestas a El triunfo de la Luz (Solsticio de Verano)

  1. elrais dijo:

    Me encato su articulo.Mezcla idonea que nos acerca a nuestro adn humano de nuestra memoria colectiva que olvidamos.

  2. Hola, elrais:

    Gracias. Me alegra ver que les ha gustado.

    Un saludo muy cordial,

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