Geomancia Astrológica

Máquina geomántica árabe

La palabra geomancia viene del griego «geomanteia» y significa «adivinación con tierra». La geomancia es un método de adivinación que interpreta las marcas que se hacen en el suelo, o en cualquier base sólida donde se pueda arrojar un puñado de piedras, arena o tierra. El método más frecuente de geomancia adivinatoria se lleva a cabo con una serie de dieciséis figuras a las que se añaden las correspondientes interpretaciones astrológicas.

Los orígenes de la geomancia no están nada claros, pero las primeras pruebas que se tienen de esta ciencia se encuentran en unos manuscritos que describen esta técnica adivinatoria, datan del siglo noveno de nuestra era (IX) y provienen de la civilización islámica. Se cree que esta técnica fue extendida desde Oriente a Europa a través de la Ruta de la Seda entre los siglos once y doce (XI-XII), tal y como ocurrió con otras muchas artes y ciencias incluyendo la astrología, la alquimia, etc. La geomancia se hizo por lo tanto muy popular rápidamente en Occidente debido a la facilidad de su aprendizaje y también a la forma tan sencilla de interpretación. La geomancia antes de ser una palabra griega era una palabra de origen árabe «ilm-al-Raml», que significa: «la ciencia de la arena». Pero hay otra leyenda que dice que esta ciencia es de origen persa.

Tabla geomántica

Al igual que otras formas de adivinación, la geomancia tiene también un origen mitológico. Tal y como podemos leer en un texto hermético árabe del siglo XI, la leyenda dice que Idris (o Hermes Trismegisto), recibió la visita del ángel Jibril en sueños. Idris pidió aclaración al ángel y Yibril empezó a dibujar una figura geomántica en la arena. Al preguntar Idris lo que estaba haciendo, el ángel Yibril le instruyó en las artes geománticas. Cuando las hubo aprendido, Idris pidió a un rey de la India que escribiera un tratado sobre la geomancia.

Sin embargo las tradiciones pre-cristianas identifican a Idris con los profetas Daniel y Enoch, quizá con la idea de otorgar a la geomancia una posición legítima, o como un don, o habilidad, dada por Dios a los hombres, ya que uno de los profetas había sido mago y conocía todas estas artes. Los practicantes de la geomancia estaban convencidos de que existe una energía vital que posee la capacidad de interpretar la forma de fluir esta energía y que siempre será diferente dependiendo del lugar donde se lleve a la práctica.

La adivinación siempre ha tenido un papel muy importante en las tradiciones herméticas a través de las diferentes civilizaciones, pero también ha sufrido algunas variaciones, o simplificaciones, a través de los siglos. Durante la Edad Media y el Renacimiento, sin embargo, uno de los métodos adivinatorios más importantes utilizados por los hermetistas en todo el mundo occidental era la ciencia de la geomancia. Al igual que el «I Ching», que se asemeja de alguna forma, este sistema utiliza acciones aleatorias para generar un conjunto de dígitos binarios, pero en el caso de la geomancia, los puntos simples, o dobles, están agrupados en las figuras de cuatro dígitos cada uno.

Escudo geomántico

Cuatro de esas figuras, llamadas las «Madres», se producen por azar, a suertes, y un total de otras doce llamadas: «Hijas», «Sobrinos», «Testigos», un «juez» y un «reconciliador», se derivan de las Madres por una serie de procesos matemáticos. Estas figuras, y sus interacciones, son interpretadas por el geomante a través de un sistema de Casas junto con sus correspondientes significados astrológicos.

La ciencia de la geomancia se compone de dieciséis figuras geománticas compuestas de cuatro filas de uno o dos puntos, y se la conoce como geomancia adivinatoria o astrológica debido a su relación intrínseca con la astrología tradicional. En la geomancia cada figura tiene su propio significado diferente a los demás. Las combinaciones e interacciones de las cifras para una pregunta en especial permiten al adivino formar un esquema sobre una situación concreta con el fin de poder ver el pasado, el presente y también para predecir el futuro de esa situación.

Tabla geomántica

En los textos medievales nos encontramos con diferentes métodos para interpretar cada figura y por lo tanto se puede llegar a resultados finales diferentes. Algunos métodos de interpretación son muy sencillos, mientras que otros son muy complejos, y eso significa que sería necesario tener amplios conocimiento de astrología para hacer una buena interpretación.

La forma de interpretación más sencilla es como sigue. El primer paso es el conocido como «siembra» de los puntos, aunque también pueden usarse los dados. El consultante dibuja en la tierra, o arena, dieciséis líneas de puntos, de derecha a izquierda, mientras se concentra en la pregunta que quiere ser respondida por el geomante, o adivino. Algunos tratados medievales aconsejan al consultante sobre la forma de hacer las preguntas, como rezar antes, concentrarse bien, y estar muy relajado antes de dibujar las dieciséis líneas. No deben hacerse esfuerzos físicos ni mentales a medida que van dibujándose los puntos. La forma de dibujar los puntos es el proceso fundamental que luego ayudará a emitir un juicio correcto. Si el consultante no pone los puntos en los lugares indicados, entonces el cuadro no será válido.

Las dieciséis líneas de puntos han de agruparse de cuatro en cuatro, y luego se contarán de dos en dos, desde la derecha a la izquierda, conectados en pares de modo que cada línea de puntos termine siendo un par o un solo punto. Estos puntos individuales, o impares, o pares, pueden agruparse para crear las cuatro primeras figuras del cuadro.

Se utilizan dieciséis figuras geométricas. Cada figura tiene un nombre y un conjunto de atributos o cualidades. Las figuras y sus nombres son como sigue:

Matres – (las madres)

A estas cuatro primeras figuras del cuadrado geomántico se las conoce como las «madres», o comodín, y se dibujan horizontalmente de derecha a izquierda:

Filiae – (las hijas)

Los siguientes cuatro figuras, llamadas las «hijas» (filiae) se crean sumando los puntos de las madres hacia los lados de derecha a izquierda. Por ejemplo, aquí la primera fila de puntos a través de las madres es de dos-uno-uno y dos, la segunda fila es uno-dos-uno-uno, la tercera fila es dos-dos-dos-dos, y la última fila es uno-uno-uno-dos. Estas cuatro figuras se dibujan al lado de las madres, continuando horizontalmente de derecha a izquierda:

Neptes – (las sobrinas)

Las cuatro figuras siguientes, a veces llamadas los «sobrinas» (neptes) se crean mediante la suma de los puntos en pares de dos cifras anteriores. Si hay un número par de puntos, dos puntos se ponen abajo; si hay un número impar de puntos, un punto se pone hacia abajo. Por ejemplo, el primer «sobrino» se crea mediante la adición de los puntos de las primera y segunda «madres». En contra está el consultante, o el recién llegado, que procede de derecha a izquierda:

Testes – Iudex – (los testigos y el juez )

 Tablero con la distribución de  los testigos

Finalmente, el cuadro se completa con la adición de puntos de la misma manera para crear tres figuras más. Los dos primeros son llamados los «testigos», o «testes», y el último es el «juez» o Iudex (si el juez es una figura que no tiene un número par de puntos es que ha habido un error en la adición, y después se debe sumar de nuevo para hacer la corrección)».

Una figura con número XVI, llamada el «super juez», a veces se añade sumando los puntos de la primera y la decimoquinta figuras.

Cada figura está bien o mal en cierto grado. Cada una está asociada con un planeta, un signo del zodíaco, y dependiendo que sea de día o de noche, algo que es crucial para los métodos astrológicos de interpretación. Cada una de ellas está asociada a un elemento (tierra, aire, fuego, agua); un humor (sanguíneo, colérico, melancólico, flemático); un género; una medida de tiempo (horas, días, semanas, meses, años). Las figuras apuntando hacia abajo se dice que están entrando y son estables; las figuras que señalan hacia arriba se dice que están saliendo, o pasando hacia delante y por lo tanto son móviles.

Las Casas geománticas

Las Casas geománticas están sacadas de la práctica astrológica medieval. Hay doce Casas y los cuadros geománticos a veces se colocan en la misma forma cuadrada tal y como se colocaban en el horóscopo medieval. Además, el cuadro geomántico tiene dos «Casas» extra para los «testigos», y una «Casa» final para el «Juez». Las Casas se numeran de derecha a izquierda como sigue:

Las doce Casas astrológicas – Los testigos (XIII y XIV) – el Juez (XV)

La comprensión del significado de las Casas es fundamental para interpretar el cuadro geomántico. Cualquier pregunta se puede asignar a una de las Casas. Por ejemplo, las preguntas sobre el matrimonio se asignan a la séptima Casa (VII); una pregunta acerca de si un barco volverá con seguridad de un viaje pertenecería a la novena Casa (IX); una pregunta acerca de si una persona enferma se recuperará, pertenecería a la sexta Casa (VI). Al igual que los textos astrológicos, los textos geománticos medievales y renacentistas, dan al lector una idea muy fiable de las preocupaciones del día a día de las personas que vivían en esos tiempos. La mayoría de los tratados geománticos incluyen largas listas de los tipos de preguntas pertenecientes a cada Casa, y algunos geománticos han condensado esa información en forma de tablas, tal y como lo hicieron en su día Pietro de Abano y Cornelius Agrippa, cuyas interpretaciones transcribiré más abajo.

Métodos de Interpretación simple

El método más sencillo de interpretar el cuadro geomántico es determinar qué Casa gobierna el asunto de la pregunta. Hay que considerar las cualidades y propiedades de la figura en esa Casa y juzgar la cuestión en consecuencia. Sin embargo, la mayoría de los tratados geománticos asesoran al recién llegado, o consultante, a considerar una serie de factores antes de dictar sentencia. Cada una de las figuras tiene un nombre y su propio significado. Las combinaciones de las figuras y la forma en que interactúan son el espejo donde se reflejan los acontecimientos, o la respuesta a las preguntas que han hecho los consultantes.

Aquí están las figuras geománticas con sus nombres en latín y en español y también sus regentes planetarios.

Símbolos de los nombres

• Carcer = Cárcel – Saturno

• Tristitia = Tristeza – Saturno

• Adquisitio = Ganancia – Júpiter

• Laetitia = Alegría – Júpiter

• Puer = Chico – Marte

• Rubeus = Rojo – Marte

• Fortuna Major = Gran Fortuna – el Sol

• Fortuna Minor = Fortuna Menor – el Sol

• Puella = Chica – Venus

• Amissio = Pérdida – Venus

• Conjunctio = Unión – Mercurio

• Albus = Blanco – Mercurio

• Vía = Camino – la Luna

• Populus = Personas – la Luna

Excepto los dos dragones (caput y cauda) que no han sido incluidos en la geomancia moderna por algunos geomantes seguramente para simplificar el resultado final en el juicio.

El escudo de las doce casas geománticas:

Una vez que las figuras se colocan en el escudo geomántico, y en las doce Casas astrológicas, se pone la primera «madre» en la primera Casa, la segunda «madre» en la segunda Casa y así sucesivamente. Las Casas se derivan de la astrología tradicional y su significado elemental es como sigue:

I – El consultante (persona que hace la pregunta, o el recién llegado)

II – El dinero, bienes movibles

III – Hermanos, vecinos, viajes cortos

IV – Padre, hogar, bienes raíces

V – Los niños, el placer, el juego

VI – Enfermedad, sirvientes, pequeños animales

VII – Matrimonio, romance, socios, enemigos abiertos

VIII – La muerte, la herencia

IX – La educación superior, viajes largos, la espiritualidad

X – Carrera (estudios), el gobierno, la reputación

XI. Amigos

XII. Maldiciones, enemigos secretos, el encarcelamiento

Las interpretaciones anteriores son muy sencillas y fáciles de llevar a la práctica y están basadas en los trabajos que hicieron tanto Pietro de Abano como Cornelius Agrippa, tal y como consta en el «Cuarto Libro de Filosofía Oculta» (sobre Geomancia) atribuido posiblemente al segundo . Las interpretaciones de esta ciencia que hicieron ellos, así como otros cabalistas y magos en su día, son mucho más complejas e interesantes y también conviene tenerlas en cuenta.

En el «Cuarto Libro de Filosofía Oculta», – «Tratado de Geomancia» – supuestamente escrito por Heinrich C. Agrippa (o por alguno de sus discípulos) en el año 1.500, y basándose en un manuscrito posiblemente escrito por Peter de Abano, encontramos el siguiente texto:

«Geomancia es un arte de la adivinación, por lo tanto es una forma de encontrar las respuestas a suertes dejando que el azar, o el destino, decidan por cada pregunta, especialmente en ciertos puntos donde las figuras se deducen de acuerdo con la razón, o regla de la igualdad, de la desigualdad, la semejanza y desemejanza».

«Las figuras también pueden reducirse a las figuras celestes asumiendo su naturaleza, y también sus propiedades, de acuerdo con su trayectoria y las formas de sus planetas. Pero a pesar de todo tenemos que tener en cuenta que también esto puede no mostrar toda la verdad o enseñarla de manera doble, provocando, por lo tanto, a los espíritus celestiales y terrestres, los encantamientos, los santos, junto con otros ritos y ceremonias.

Otro poder directo está en el alma del geomántico y por necesidad es eficaz dependiendo de sus intereses y deseos».

«Ahora se procede a declarar con qué planetas se distribuyen estas figuras. Por lo tanto la Mayor o Menor Fortuna se atribuyen al Sol; pero la primera, o Mayor Fortuna es cuando el Sol es diurno, y postula en sus dignidades; la otra, o Menor Fortuna, es cuando el Sol es nocturno, o está colocado en dignidades menores. Vía y Populus (es decir, el camino, y la gente) se refieren a la Luna; el primero en su comienzo y el aumento, el segundo en su plena luz, y el cuarto disminuyendo. Acquisitio y Laetitia (que es ganancia, gozo y alegría) son de Júpiter; el primer Júpiter de la Mayor Fortuna, el segundo de la Menor, pero sin perjudicarla. Puella y Amissio son de Venus; la primera de buena suerte, la otra (por así decirlo) es retrógrada, o está en combustión. Conjunctio y Albus son ambas figuras de Mercurio, y son buenas; pero la primera es la más afortunada. Puer y Rubeus son figuras atribuidas a Marte; la primera es del benevolente Marte, y la segunda es malévola. Carcer y Tristitia son ambas figuras de Saturno, y las dos son maléficas; pero la primera es la de mayor perjuicio; la cabeza (caput) de los dragones y las colas de los dragones (cauda) ambas siguen sus propias naturalezas».

Caracteres geománticos – C. Agrippa (año 1.500)

«Y estas son las comparaciones infalibles de las figuras, y de éstas podemos discernir fácilmente la similitud de sus significados; por lo tanto, las Fortunas Mayores y Menores tienen los signos de Leo, que es la Casa del Sol. Vía y Populus tienen el signo de Cáncer, que es la Casa de la Luna. Acquisitio tiene por su signo a Piscis; y Laetitia, junto con Sagitario, tienen el signo de Júpiter. Puella tiene el signo de Tauro, y Amissio de Libra, que son las Casas de Venus. Conjunctio tiene por su signo a Virgo, y Albus el signo de Géminis, y ambas son las Casas del Mercurio. Puella y Rubeus tienen como su símbolo a Escorpio, que es la Casa de Marte. Carcer, tiene el signo de Capricornio, y Tristitia de Acuario, que son las Casas de Saturno.

Favorables (izquierda) – Desfavorables (derecha)

La cabeza (caput draconis) y la cola (cauda draconis) de los dragones por lo tanto están divididas, la cabeza de Capricornio, y la cola de los Dragones, tienen el signo de Escorpio, y a partir de ahí es posible obtener fácilmente las triplicidades de estos signos a la manera de las triplicidades de los signos del zodíaco. Puer, por lo tanto, tiene ambas Fortunas y junto con Laetitia, rigen la triplicidad del Fuego. Puella, Conjunctio, Carcer, y los Dragones encabezan la triplicidad de Tierra. Albus, Amitia y Tristitia, componen la triplicidad del Aire. Via, Populus, Rubeus, con la cola y la cabeza de los Dragones, y Acquisitio hacen la triplicidad del Agua».

«Hay que distribuir estos códigos, o claves, entre los doce signos del Zodíaco, de esta forma, Acquisitio se le daría a Aries. Fortuna Major y Minor a Tauro. Laetitia al signo de Géminis. Puella y Rubeus para Cáncer. Albus se le asignaría a Leo. Vía a Virgo. Caput (cabeza) Draconis, a Libra. Puer se le daría a Escorpio. Tristitia y Amission se le darían a Sagitario. Cauda (cola) Draconis a Capricornio. Populus se le daría a Acuario y Carcer se le daría al signo de Piscis. Este orden es mucho más realista y racional que el que se utiliza vulgarmente».

«Y es muy importante que los que interpretan estas artes ni las exalten ni las rechacen, por lo tanto es necesario que reflexionen para que lleven a cabo buenos juicios. Ahora, pues, os daré la verdadera figura de la geomancia de acuerdo con la constitución de la razón astrológica y que es como sigue:

«Como cuando construimos una Casa necesitamos ángulos en los que apoyar las paredes y el techo».

«Y cuando hayamos construido la Casa, entonces podremos hacer un juicio justo porque tendremos a la vista las razones verdaderas y también las soluciones eficaces, y necesitaremos saber cuales son las figuras asignadas a cada una de las Casas de acuerdo con el orden establecido anteriormente. En cada Casa se incluirán los planetas de acuerdo con la naturaleza del consultante y luego será cuando el geomante, o adivino, podrá construir su juicio basándose en el significado de los planetas, en los signos zodiacales y en las Casas en las que se encuentran, y de acuerdo con los aspectos de otras figuras, especialmente la figura del Iudex (juez)».

La siguiente es una traducción de un manuscrito llamado «Modo judicandi quaestiones secundum» supuestamente escrito por Petrus de Abano (o Petrus Patavinus), (Italia, 1.257-1.316) . Se trata de un texto «anónimo» de adivinación geomántica encontrado en una biblioteca italiana junto con una lote de manuscritos de los siglos XVI y XVII.

El método de hacer juicios a las preguntas de acuerdo con Peter de Abano de Padua (años 1.257-1.316)

«Deseando dar juicio verdadero y cierto, de acuerdo con la ciencia gloriosa y venerable de la geomancia, uno primero debe invocar, suplicar y rogar a la clemencia de Dios omnipotente para que pueda ser capaz de extraer el verdadero significado de las figuras y entrar por el verdadero camino de la propiedad oculta de las doce Casas, el Juez junto con los testigos. En el juicio nueve cosas deben ser consideradas:

Por el carácter bueno y lo malo de las figuras:

El carácter bueno o malo de las figuras se considera de esta manera. Ahora debe el bien o el mal de las cuatro Casas cardinales ser considerado, es decir que los símbolos son benevolentes ya que si el signo en la primera Casa (I) es benevolente, se presume un buen comienzo, ya sea por la bondad del consultante o de otra manera; si el signo en la cuarta Casa (IV) es buen, se augura un buen fin; si los signos de las Casas séptima (VII) y décima (X) son buenos, se espera un buen medio y el reverso tiene el significado opuesto. Y si la figura XV [el juez] está de acuerdo con la cuarta, entonces no se puede dudar del mejor fin de todo, y el reverso tiene el significado opuesto».

De los tipos de signos o figuras:

«Entonces hay que ver si los buenas signos tienen el aspecto con el Ascendente, porque si están en aspecto sextil, es decir, en la tercera (III) y undécima (XI) Casas, es bueno; si en trígono, que se encuentra en la quinta (V) y novena (IX) Casas, significa que es el mejor de todos; y a la inversa, cuando se debilita el Ascendente.

De la exaltación de las figuras:

«A continuación debe ser considerada la exaltación de las figuras. Ahora las figuras de Mercurio, Albus y Conjunctio, son exaltadas en Ascendente. Las figuras de Luna, Populus y Via, en la tercera Casa (III); las figuras de Venus, Amissio y Puer, en la quinta Casa (V); las figuras de Marte, Rubeus y Puella, en la sexta Casa (VI) ; los signos del Sol, Fortuna Fortuna Major y Minor, en la novena Casa (IX); las figuras de Júpiter, Acquisitio y Laetitia, en la undécima Casa (XI); las figuras de Saturno, Carcer y Tristitia, en la duodécima Casa (XII); y cuando un buen signo se encuentra en su exaltación, su buena significación se duplica; si es malo, su maldad se duplica».

De la asociación de figuras:

«Del mismo modo hay que ver cual es la figura que se beneficia de sus compañeras, y la figura que surge entre las demás. Saber si una buena figura está bien acompañada, su buena significación se ha completado y se incrementó, y el reverso tiene el efecto contrario, si tiene un mal compañero. Si por el contrario se crea una buena figura de buenos padres, esto significa que es completamente buena, mientras que si se crea a partir de una buena y otra figura del mal, permanece en su propio significado propio. Y si se deriva de dos figuras del mal, está contaminada por ellos y se deja mixta de carácter. Si es malo, todo se invierte».

De la mutación de una figura y su significación:

«Hay que saber también por qué se dice que una figura puede cambiar su suerte; esto significa que sucede que los signos afortunados ejercen su poder en contra de la voluntad del consultante, y significan la negación de la llegada de la cosa deseada. Por ejemplo: si alguien se pregunta si las lluvias vendrán, y Laetitia está formada en la décima Casa (X), que es la Casa de las lluvias, o la sequía, entonces Laetitia aquí significa buen tiempo y la falta de lluvia. Por lo tanto, Laetitia cambia su suerte, pues aunque es buena, se hace mala con el buen tiempo cuando esto ocurra contra el deseo y la voluntad del consultante. Porque de hecho cualquier figura que tenga un significado en contra de la voluntad del consultante, sea lo que sea, en esa pregunta se juzga mal, y lo contrario en el caso contrario».

«De saber cómo descubrir el significador:

El juicio en la geomancia de ninguna manera se puede dar si el propio geomante no conoce los lugares de la cuestión, es decir, los intérpretes, que son conocidos para interpretar la llegada, o negativo de la cuestión [es decir, lo consultado] . Los significadores son esas figuras que significan el consultante y lo solicitado:

I – Consultante (persona que hace la pregunta)

II – El dinero, bienes movibles

III – Hermanos, vecinos, viajes cortos

IV – Padre, hogar, bienes raíces

V – Los niños, el placer, el juego

VI – Enfermedad, sirvientes, pequeños animales

VII – Matrimonio, Romance, socios, enemigos abiertos

VIII – La muerte, la herencia

IX – La educación superior, viajes largos, la espiritualidad

X – Carrera (estudios), el gobierno, la reputación

XI – Amigos

XII – Maldiciones, enemigos secretos, el encarcelamiento».

«Primera Casa (I):

Ahora el lugar del consultante es la primera Casa (I), ya que ahí es donde siempre se pone al consultante, y hay que tener en cuenta que una persona no es el consultante si pregunta en el lugar del otro, pero para los que se dice que se ha hecho la pregunta, se le pide que sea el consultante, esté presente o no. Por ejemplo: si pido N., como si fuera él, no yo, sino el que es llamado el consultante».

«Segunda Casa (II):

Si, por ejemplo, alguien le pregunta si se beneficiará, o si va a recibir dinero de un deudor, o si algo perdido está en la casa, o si su dinero no estará en peligro, o si él se enriquecerá, todos estos es considerado en la segunda Casa (II)».

«Tercera Casa (III):

«Si por el contrario se pregunta si se trata de un hermano o hermana, o si va a morir antes de que un hermano suyo o una hermana, o un familiar cercano, o de sus compañeros; también puede referirse a alojamientos, o a viajes, o si un viaje será corto, o si va a ser seguro, o si el mensajero a quien desea enviar hará lo que debe hacer bien, todo esto es considerado en la tercera Casa (III); es el otro significador».

«Cuarta Casa (IV):

Y si alguien debe preguntar si es apreciado por su padre o por su tío, o por su suegro, o por cualquier miembro mayor de su familia, o si un patrimonio debe ser aumentado o recuperado, o si eres bueno para encontrar un castillo o una casa, o si cualquier trabajo que se ha comenzado llegará a su fin, o si algo se ha perdido en el lugar preguntar cerca de donde, o en qué parte de una casa, o un barco, o tierra, o campo, es una cosa que se ha perdido, o si una cosa que se ha perdido se encuentra en un lugar que se espera, o si algún edificio se va a caer, o una plantación de árboles llegará a dar sus frutos, o si un campo tendrá abundantes cosechas, o si el precio de la semilla aumentará, o disminuirá, en un mes o año, o si una determinada extensión de tierra es fértil, o si cualquier asunto llegará a buen fin; en todas estas cuestiones, la cuarta Casa (IV) es el significador».

«Quinta Casa (V):

Y si alguien se pregunta si tendrá hijos, o de manera similar el consultante pregunta si ella va a concebir o dar a luz, o morir durante el parto, o tener complicaciones, o la comida que será servida en un banquete, y de qué sabor, y si será envenenada la comida, o si los réditos de la propiedad del consultante se incrementarán, o si va a vivir feliz, o si una demanda, o disputa, en su contra se resolverá pacíficamente; la quinta Casa (V) significa todas estas cosas».

«Sexta Casa (VI):

En la sexta Casa (V), estas cosas se consideran, a saber: si el consultante estará enfermo, o si una persona ausente está enferma, y lo que le llevó a caer enfermo; si va a ser curada por la medicina que ha sido prescrita; si los animales pequeños son fructíferos, o estériles, o si se pierden; si es bueno para mantener, o contratar, a un siervo, o si va a huir o a servir bien, o si va a permanecer mucho tiempo con el consultante, o de qué color será la orina [esta es una señal utilizada en el diagnóstico médico]».

«Séptima Casa (VII):

En la séptima Casa (VII), estas cosas se consideran: si el matrimonio se llevará a cabo; si un matrimonio gozará de buena suerte; si el consultante se casará con una mujer en particular; si va a recuperar una esposa, o una novia, o una amante; si va a ser derrotado por alguien con quien él lucha; si una mujer es virgen, o si ha dado a luz; si el consultante se separará de su esposa; si un caballo en particular va a ganar una carrera; si el consultante será derrotado en la guerra o en una demanda; si su adversario firmará la paz, o llevará a cabo una alianza con él; si un socio de negocios es honesto; si un deudor tiene la intención de pagar su deuda; si un exiliado volverá a su tierra natal; si será así en la tierra a la que va; de qué calidad es la tierra a la que va; y la calidad de todos los opuestos se declara por la séptima Casa (VII)».

«Octava Casa (VIII):

En la octava Casa (VIII), estas cosas se consideran: si alguien va a morir en un punto predestinado; si el consultante va a tomar posesión de los restos de los muertos; si en la tierra a la que va él se enriquecerá; si su adversario tiene mucho dinero; si algo llegó a la persona a la que fue enviado; si él va a morir como consecuencia de una enfermedad en particular; si algo que teme realmente ha caído sobre él».

«Novena Casa (IX):

En la novena Casa, se les pide a estas cosas: si una persona en particular es católica, o si no tiene fe, o si es religiosa; si un hombre sabio tiene habilidad [o una habilidad especial o conocimiento]; si en un largo viaje estará a salvo; si una iglesia se construyó; si el consultante optará a un oficio eclesiástico; si una iglesia que se ha comenzado a construir será completada; si una iglesia se va a caer; si va a ser depuesto de su cargo en la iglesia; si un funcionario religioso va a gobernar bien a sus subordinados; si la iglesia recibirá las mercancías; si el consultante recibirá gracia en la iglesia; si se incrementará la tesorería de la iglesia; si la iglesia será honrada con riquezas».

«Décima Casa (X):

En la décima Casa, estas cosas se consideran: si el consultante será rey, o un hombre poderoso, o un funcionario electo; si va a ser oficial de justicia de un rey, o un funcionario, es decir: tendrá la tierra o las personas situadas bajo él por el rey; si el rey será honrado en su reino, o despreciado, o si va a ser depuesto; si después de haber sido depuesto volverá a recuperar el trono; si va a gobernar bien el reino; si el reino estará en paz; si aumentará el poder del reino; si el consultante tendrá esperanza de ganar honores; si el consultante será honrado; si va a tener suerte en sus relaciones con el rey, o un principal, o su particular, señor; si el maestro del consultante será fiel en todas las cosas; si el consultante es estimado por el rey, o príncipe, o su señor; si su maestro conoce la rama del conocimiento que él ha prometido para enseñar; si el consultante es apreciado por su madre; cómo le irá a su madre viuda; si va a sacar provecho de un arte manual; si el arte manual que pide será útil y lucrativo para él; si en un día señalado va a llover, o qué tipo de viento soplará, o qué tipo de clima que habrá».

«Undécima Casa (XI):

«En la undécima Casa, estas cosas se consideran: si la corriente será de buena suerte; si va a tener amigos; si un amigo es útil; si la va a ser ayudado por un amigo; si la amistad de un amigo perdurará; si un rey, o príncipe, tendrán tesoros, o si su riqueza aumentará; si los impuestos (tributos) del rey tributo seguirán siendo los mismos; si va a conquistar la tierra; de quien tendrá tributo; del consultante será un agente judicial, o un funcionario, o un ministro en la corte de un rey, o príncipe; si un rey o príncipe perdonarán el consultante y restaurarán su posición, la propiedad, etc.; si el consultante va a perder su puesto de alguacil, o funcionario, a un rey, o príncipe; si una cosa esperada no llega a ocurrir, o si el consultante alcanzará una cosa que espera; si por su servicio que beneficiará a sus mayores; si una cosa que ha sido confiada a alguien estará a salvo, o si una cosa que se ha depositado será reclamada».

«Duodécima Casa (XII):

En la duodécima Casa, estas cosas se consideran: si el consultante tendrá enemigos ocultos, o si los enemigos ocultos serán peligrosos, o si los enemigos ocultos derrotarán el consultante; o cómo los enemigos ocultos buscan hacer daño al consultante; y si un animal grande que quiere comprar es bueno o malo, o si debía venderlo; si el consultante será capturado o encarcelado, o si en esa prisión va a morir, o si va a pagar la deuda con la cárcel, o con la esclavitud, y si será sepultado honorablemente, o qué tipo de sepulcro tendrá , y si después de su muerte, tendrá una buena reputación o una mala».

Por el carácter bueno o malo del juez y los testigos:

«El carácter bueno o malo del juez y los testigos se consideran, por lo tanto, ya que la experiencia muestra que la figura XV [el juez] está más cerca de lo divino que los demás, por lo tanto se le atribuye a la Luna entre los planetas, ya que la Luna está más cerca de la Tierra que los otros planetas. Y al igual que la Luna en una lunación, en razón de la velocidad muy rápida de su curso, pasa a través de cada signo y visita todos los planetas. Pero ya que entre éstos primero tenemos las decimotercera y decimocuarta figuras [de los testigos], la figura decimotercera se atribuye al planeta del cual la Luna se está separando y la decimocuarta a aquella a la que se está acercando».

«Por lo tanto, si la figura (o signo) decimotercera es buena y la decimocuarta es mala, esto significa que el asunto sobre el que se hace la pregunta tiende a empeorar, y si la decimotercera es el mal, y el bien la decimocuarta, la «mater» tiende a lo mejor, pero solo si la figura decimoquinta apoya su testimonio . El carácter bueno o malo del juez no difiere de la cuarta Casa (IV), porque ambos significan el fin de la cuestión de que se trata; de la que, si ambos son buenos, no puede haber ninguna duda de que se alcance la mejor conclusión del asunto, si Dios quiere, y lo opuesto en el caso contrario; y si uno es bueno y el otro malo, puede juzgar que el asunto acabe teniendo un final mediocre».

«De la figura XVI:

La figura XVI, en la cual debe ser considerado el carácter bueno o malo, seguramente se crea a partir de la primera (I) y la decimoquinta figuras (XV). Si es buena, y aparece en otra parte del tablero, esto significa que después de obtener la cuestión en cualquier posición en la tabla se refiere a él, también será buena la palabra que surge de la naturaleza de la Casa en la que se encuentra la figura decimosexta (XVI). Pero si es malo, todo es a la inversa»

«De la conclusión rápida o lenta de la cuestión:

Si la llegada a la conclusión del asunto tendrá lugar tarde o temprano se considera así: contar los puntos de todas las dieciséis figuras de las que hablo. Entonces, si el número de puntos es el de noventa y seis (96), porque todas las figuras de la geomancia se forman de un total de 96 puntos, está claro que la llegada a la conclusión será rápida, ni lenta ni dudosa; si los puntos son más de 96, la llegada a la conclusión será lenta, y por tanto, si es mucho mas de 96, será mucho más lenta; y si el recuento de los puntos es menor de 96, la conclusión será entonces mucho más rápida».

María de Gracia

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Bibliografía:

-«Fourth book of Occult Philosophy» – «Geomancy» – Heinrich C. Agrippa von Nettesheim (Colonia, 1.486-1.535)

-«On Astrological Geomancy» – Gherardo Cremonensis (Italia, 1.114-1.187)

-«De arte geomantica» – MS Ashmole, año 1.589

– «Modo judicandi quaestiones secundum» – Petrus de Abano (o Patavium) (Padua, 1.257-1.316)

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No participo en ninguna red social, ni en facebook, ni en otras empresas ni blogs diferentes al mío, ya que mi trabajo, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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2 respuestas a Geomancia Astrológica

  1. Patricia Bolívar dijo:

    Hola María, me encanta tu blog. Me gustaría saber si brindas clases de geomancia. Muchas gracias

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