Magia, demonología y brujería

“El sabbath de las brujas de Benevento”- Luca Signorelli (año 1.499)+

La Magia

(Del latín, magīa, y éste del gr. μαγεία)

Según los diccionarios la palabra magia significa:

-“Ciencia o el arte que enseña a hacer cosas extraordinarias y admirables”.

-“Técnica o arte de la manipulación de las fuerzas ocultas de la naturaleza”.

-“Arte o ciencia oculta con que se pretende producir, valiéndose de ciertos actos o palabras, o con la intervención de espíritus, genios o demonios, efectos o fenómenos extraordinarios contrarios a las leyes naturales”.

De acuerdo con los significados de esta palabra llegamos a la conclusión de que Magia es el arte de producir efectos sobrenaturales. Los efectos que se producen con este arte pueden ser físicos (como una tormenta eléctrica o una aparición, o cualquier otro fenómeno imposible en el curso de la naturaleza), o mentales, ya sean intelectuales, o emocionales, (como cuando el odio o el amor surgen o desaparecen de acuerdo a la voluntad del mago). Los métodos para hacer Magia y producir todos estos efectos están compuestos, entre otros, por: los conjuros, las invocaciones y las fórmulas mágicas; incluso en el libro de los judíos, el Talmud, se puede leer que el acto y los resultados producidos por estas artes se consideran dentro de los criterios de la Magia y éstos aparecen en todas las formas de brujería como algo esencial. Se consideraba también que había una estrecha relación entre la Magia, la superstición y la demonología en la medida en que se invocan dioses (o demonios, ya que son dioses degradados), la Magia es por lo tanto similar a la idolatría y en cierto modo a la astrología. Las dos divisiones principales de la Magia son el ocultismo y la adivinación.

La magia en la antigüedad

En las civilizaciones antiguas de Asiria, Babilonia, Caldea y Persia, se conocían con el nombre de Magos a los sacerdotes de los templos y también a los sabios y filósofos. Los Magos adoraban a los ídolos y eligieron el fuego divino, y por lo tanto sagrado, como símbolo de un ser superior. Este fuego ardía en todos los templos y santuarios, y estaba terminantemente prohibido sacarlo de ellos. Las bacantes se encargaban de que los fuegos siempre estuvieran encendidos tal y como suele hacerse hoy en las iglesias de todo el mundo, y muy especialmente en las cristianas.

Entre algunas civilizaciones antiguas los rituales para hacer Magia eran muy diversos ya que algunas de estas prácticas estaban prohibidas, y sin embargo otros encantamientos eran muy populares y pasaron a formar parte del folklore de cada país.

Los historiadores sitúan el origen de la Magia en varios siglos antes de Cristo, en Caldea-Babilonia, ciudades que están consideradas como la cuna de la magia y todas sus ramas. Aunque por otro lado es imposible establecer más datos ni influencias en su entorno debido a la falta de información de la que se dispone hasta el momento, lo cual hace imposible determinar su extensión por los países mediterráneos, pero se tiene constancia de que el judaísmo estaba muy influenciado por esta magia especialmente en la época de los ptolomeos en Egipto (desde el año 305 al 30 aC.).

El diablo Asmodeo – Libro de Tobías – (un daeva persa que significa espíritu de cólera)

Las religiones en la zona de Irán (Persia) hace cuatro mil años, eran muy parecidas a las de la antigua India (Arian), ya que ambas habían dividido en dos grupos a sus dioses: los ahuras y los daevas. Al principio estos grupos tenían el mismo estatus, pero después fueron segregados. Unos fueron convertidos en “auras”, dioses; y otros, en “daivas”, en demonios; sin embargo en las civilizaciones asirio-babilónicas los “daivas” fueron los que se convirtieron en dioses y los “auras” en demonios.

De Mesopotamia son originarias las palabras “mag” y “magi” (mago) nombre que se le daba a los más altos sacerdotes, o sabios, en toda la zona, y a su arte, y ciencia, se le llamaba “magia”. En la Biblia se hace mención a algunas etnias que heredaban los conocimientos de sus antepasados a las que llamaban “magos” y había muchas de estas tribus en toda el área de Mesopotamia.

Mago

La descripción que encontramos en los diccionarios sobre la palabra Mago es la siguiente:

-«Nombre que daban los orientales en la antigüedad a sus sabios, a sus filósofos y a sus reyes. Y se aplica a los tres que vinieron de Oriente para adorar a Cristo Señor Nuestro recién nacido”.

-“Se llama comúnmente el que por arte de magia, ayudado del demonio, hace algunas cosas con las que parece exceder a lo ordinario de la naturaleza”.

-“La persona que ejerce la magia”.

-“Individuo de la clase sacerdotal en la religión zoroástrica que ejerce la magia”.

Magia bíblica

Tres Magos persas – Mosaico bizantino del año 565 AD – Basílica de San Apollinare, Rávena – Italia

“Brujería” es el término usado en la Biblia para designar las prácticas de la adivinación que durante un tiempo fueron tabú especialmente entre los ortodoxos, pero que en sus primeros tiempos estaban consideradas prácticas inocentes, aunque otras fueron relegadas a la hechicería y la brujería, dependiendo de las palabras que se usaran para llevar a cabo los encantamientos.

Las prácticas de brujería más antiguas que se conocen son las de consultar a los muertos. Este espíritu era llamado “ob” y la consulta era hecha a través de una mujer, hechicera, a la que se denominaba “dueña de un ob” (ba’alat ot). El ejemplo más antiguo, y también más famoso, es el del rey Saúl en la noche fatídica de la batalla de Gilboa.

“3). Ya Samuel había muerto, y todo Israel había llorado por él y enterrado en Ramá, su ciudad. Y Saúl había puesto los mediums y los nigromantes de la tierra a su servicio. 4) Los filisteos se reunieron y acamparon en Sunem. Y Saúl reunió a todo Israel, y acamparon en Gilboa. 5) Cuando Saúl vió el campamento de los filisteos, tuvo miedo, y se turbó su corazón en gran manera. 6) Y consultó Saúl a Jehová, Jehová no le respondió, ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas. 7) Entonces Saúl dijo a sus siervos: “Busca por mí a una mujer que es una medium, para que vaya yo a ella, y preguntarle a ella.” Y sus siervos le dijeron: “Mira, hay una medium en Endor”. (Samuel, XXVIII:3-7).

Drogas y encantamientos

En la Biblia hacen referencia a un gremio muy misterioso de adivinos conocido como los “mekashshefim”, y la interpretación que hacen de su nombre es que su raíz: “Kashaf” significa: “usar utensilios mágicos, o drogas”; y también dicen que este grupo tan oscuro tiene muchos seguidores. Estos brujos enseñan el uso de medicamentos, o hierbas, que han aprendido de sus antepasados, como lo demuestra la mención a las mandrágoras en: General XXX: 14-19. Pero también se habla del castigo aplicado a esta clase de hechiceros.

Otro término comúnmente utilizado para describir la hechicería es: “Kesem” (Num. XXIII: 23; Deut. XVIII:10; Ez. XXI: 21.). Este método de adivinación se explica en el párrafo donde el rey de Babilonia está representado de pie en la bifurcación de dos caminos, y el uso de la adivinación para determinar si se debe proceder primero contra Rabá de los amonitas o contra Jerusalén. “Sacudió las flechas hacia adelante y atrás, consultó a los ídolos y miró el hígado del ave, y tomó el camino que había señalado una de las flechas al caer”.

Los árabes practicaron posteriormente este sistema de sorteo por medio de flechas, y la obtención de un oráculo dejando que el azar (los dioses) les indicaran cual era la mejor opción.

Pruebas y sorteos

En el Deuteronomio, XVIII:10-11, se encuentra una larga lista con los métodos más importantes de brujería o adivinación conocidos en el momento en que el libro fue escrito. Estos oráculos sobre la forma de obtener favores desvían la atención real de la profecía espiritual. El escribano que redactó esa parte del libro desterró totalmente la práctica legítima de la brujería y prometió en su lugar una sucesión de profetas con el fin de desplazarla. Entre los diversos tipos de adivinación estaba el “kesem” (por sorteo sagrado en presencia de un dios) el cual ocupaba el lugar más importante y está al lado de la lista de encantamientos para tener un hijo o una hija, como:”pasar por el fuego”, ofrenda de culto a Moloch (ángel caído), recetas que muy pronto empezaron a ser consideradas como brujería o magia negra.

Los nuevos profetas empezaron a sustituir paulatinamente a los Magos y chamanes, llevando a cabo milagros muy populares que podían ser entendidos por todo el mundo, y los hechizos y tradiciones que antes habían sido considerados inocentes, ahora pasaron a ser considerados como magia negra. Según la Biblia, en el siglo VIII antes de C., una práctica muy popular era la nigromancia (consultar con los muertos, ya sea un “ob” o una “yidoni”). Pero las viejas costumbres eran muy persistentes y hablar con los muertos fue durante muchos siglos una práctica muy popular y extendida por todos los pueblos del Mediterráneo.

El profeta Enoc en el Libro Etíope (apócrifo) atribuía: “las prácticas de todo tipo de brujería, y la adivinación, a los ángeles que se decía que habían bajado a la tierra (VI:2-4) y se habían casado con las hijas de los hombres. Y fue a través de este hecho, y no con la manzana de Eva en el Paraíso, por lo que el hombre entró en pecado”. (XVI:3).

En el libro apócrifo de Tobías se dice que el hombre piadoso usaba un amuleto contra los malos espíritus (VI-VIII). También se puede leer que la religión de los amorreos estaba llena de hechizos y encantamientos y que Israel también fue contaminada por semejantes costumbres.

Donde podemos encontrar más información sobre estos temas es en la literatura post-bíblica, especialmente en el Talmud de Babilonia, ya que hay un gran número de pasajes alusivos a la magia y la amplia difusión que tenía esta práctica entre todos los pueblos. Sólo fue prohibida la brujería, pero el resto de magia y encantamientos considerados inocentes, eran muy populares y lo practicaban desde los grandes sacerdotes de los templos hasta el ciudadano más humilde. También se puede leer que los mas eruditos y estudiosos eran muy aficionados a la magia negra. Los intelectuales no practicaban esta magia para ganancia o fines ilícitos, sino por el placer de conocer todo. Dicen que fueron capaces de crear un becerro cuando necesitaban alimentos.

Los magos, y nigromantes, practicaban la curación por medio de la magia blanca y no eran condenados por las leyes, excepto cuando los medios empleados para ello eran paganos o idólatras. También leemos que algunos hombres consumían a otros hombres con la mirada o los reducían a un montón de huesos, ya que ese tipo de magia entonces estaba considerada como un castigo por los pecados que éstos habían cometido. En el Talmud se menciona así como en otros libros sagrados de la época. El exorcismo también era una práctica muy popular que se extendió rápidamente por toda esa zona del mundo, así como también entre los judeo-cristianos (Hechos, VIII:9 – XIII: 6-9). Jesucristo era considerado en el Talmud como un antiguo general o un mago. Los griegos y los romanos por entonces ya consideraban al pueblo judío como una raza de magos (Juvenal, VI:542-547).

La biblia condena la brujería

“No permitas que una bruja pueda vivir”.  (Éxodo, XXII:18)

Hay infinidad de reseñas en la Biblia sobre la brujería y el resto de mancias. “Y el hombre o mujer que tenga espíritu de adivinación, o que sea un mago, será condenado a muerte: los apedrearán con piedras y su sangre caerá sobre ellos”, (Levítico, XX: 27). Estos dos libros del Antiguo Testamento forman parte de los cinco libros de la “Ley de Moisés” y la historia principal de pueblo judío que fueron escritos en el siglo VI antes de C., seguramente por algún sacerdote o escriba.

La palabra “bruja” original en el libro del Éxodo, es “kashaph”, que significa “susurrar”, lo cual indica que seguramente lo que significaba era “el que susurra un hechizo”. Este pasaje fue escrito seguramente para instar al pueblo judío a adherirse a sus prácticas religiosas y no a las de las etnias vecinas.

Tanto en el Levítico como en el Deuteronomio (Antiguo Testamento) se prohíben ciertos tipos de magia como la adivinación, hacer presagios, consultar a mediums para que hablaran con los muertos, etc.. Estos actos, así como todo tipo de rituales relacionados con el dios cananita Baal, fueron prohibidos específicamente a los israelitas. La religión cristiana está basada en la hebrea y debido a esto las enseñanzas del judaísmo en cuanto a la magia se refieren, fueron muy bien acogidas y aprobadas por los primeros cristianos. Posteriormente los cristianos añadieron a su lista una serie de prohibiciones que seguramente fueron escritas a mediados del siglo primero de nuestra era, donde las prácticas de la brujería y la hechicería empezaron a ser consideradas como pecados por los cristianos, lo cual significaba que necesitarían arrepentirse, confesarse y abandonarlas para siempre.

El Dios monoteísta condena la magia porque la magia siempre fue el intento del hombre para aprovechar el poder de Dios. La explicación bíblica estándar es que los seres humanos violan el orden en el universo de Dios – que tratan de llegar a saber lo que no es para ellos (pasado, futuro, etc) . El Dios monoteísta no quiere a sus rivales, e incluso la personificación del mal, Satanás, sólo existe porque Dios lo permite. En tal entorno únicamente la oración era considerada como un medio para influir en la realidad.

Sin embargo, los sacerdotes del Templo de Jerusalén realizaron actos de adivinación usando tripas de animales. Es difícil hoy en día  distinguir entre la magia y la cábala.

La visión de los judíos y de los primeros cristianos sobre el origen de la magia hebrea, se puede encontrar en los libros de Hermes y en algunos papiros de magia griegos y coptos, descubiertos hace algunos años en los que se puede ver que el factor judío es primordial.

Se creía que en los primeros tiempos del cristianismo el aire estaba lleno de demonios, y también que la gente supersticiosa estaba convencida que adoptaría formas diferentes a las suyas habituales debido a las influencias demoníacas. Todo eso viene derivado de la demonología judía y los escritos sagrados de los primeros cristianos que fueron evolucionando hacia un concepto más imaginativo que real. Estos demonios de los que ellos hablan no pueden estar en dos lugares diferentes al mismo tiempo; ni los diablos que fueron enviados a propagar el mal tampoco pueden hacerlo, incluso se habla de que el profeta Zoroastro (en Persia) estaba físicamente en varios sitios a la vez.

Magia Greco-Romana

Brujas romanas mezclando pócimas

Quinto Flaco Horacio (Roma, 65-8 aC.) el gran poeta romano escribió sobre dos brujas: “Cándida y Sagana, las cuales se visten de negro, tienen la piel pálida, uñas largas y el pelo revuelto. Llegan a un cementerio en la noche cuando hay luna llena y recogen hierbas, despedazan un cordero y vierten la sangre en las tumbas para conjurar a los espíritus. Entierran la barba de un lobo y el colmillo de una serpiente moteada y queman un muñeco de cera. Cándida tiene los rizos entrelazados para retorcer víboras y el pelo de Sagana se eriza como las cerdas de un jabalí salvaje. Están a punto de matar a un sapo con el fin de hacer una poción de amor. Cándida quiere atrapar a Varo y necesita una poderosa poción hecha con el hígado y la médula ósea de un sapo”.

La magia griega se formó bajo la influencia de la magia hebrea y de la egipcia, además de las enseñanzas de Pitágoras y las escuelas de filosofía platónica. Muchos eruditos griegos, como Solón, viajaron a Egipto para completar su educación y trajeron partes de esa cultura, así como la de otros países de su entorno, por lo tanto muchos manuscritos griegos están llenos de historias fantásticas sobre magia y las aventuras que los autores vivieron en Egipto.

Según estos papiros, los griegos y los romanos eran muy aficionados a consultar con mediums. Algunos de sus hechizos consistían en llevar a un niño al centro de un círculo mágico y convertirlo en hilo conductor de los mensajes que iban a dar los espíritus. El emperador romano Juliano el Apóstata (331-363 AD) no se atrevió a prohibir el cristianismo, pero protegió a los judíos, impidió a los cristianos ocupar cargos públicos, o dedicarse a la enseñanza, y trató por todos los medios de desmontar la influencia de los cristianos mediante el restablecimiento del paganismo como religión oficial, y vió en este tipo de prácticas mágicas una salida a la presión que ejercían los cristianos fomentando estas mancias asociadas con el neoplatonismo con el pretexto de la teurgia.

Además de las palabras mágicas, y sus correspondientes fórmulas, también había varios objetos mágicos (ib. Pp. 156-165) que se utilizaron para conjurar el mal de ojo. Las mujeres y los niños, e incluso los animales, como eran los más débiles y menos capaces de resistir, fueron protegidos por todo tipo de amuletos y talismanes. Estos amuletos eran la mayoría de las veces hechos con cualquier objeto, o papeles, con una frase protectora escrita en ellos. Llevar consigo copias de la Biblia garantizaba un gran poder de protección y tanto los judíos como los cristianos empezaron a llevarlas en todos sus desplazamientos. En algunos pergaminos se han encontrado varias fórmulas de exorcismo de origen helenístico, uno de los cuales fue hallado en una tumba en Hadrumetum (en la antigua Bizancio), en la provincia romana de África.

Vasija etrusca – Hécate

Naturaleza y clasificación de los demonios

Según esta creencia, su objetivo es atraer o inducir a los seres humanos a cometer pecados y poner a prueba su lealtad hacia Dios. El cristianismo extendió la creencia de que todas las tentaciones tienen tres fuentes, a saber: el mundo, la carne y el demonio. Según la Biblia, los demonios debilitan a una persona mediante la inducción de enfermedades y la difamación en sus vidas, o por asustar a la gente con apariciones para hacerlos caer en pecado. También indica cómo los demonios se transforman en ídolos paganos que son venerados por los seres humanos acercándose poco a poco al lado del mal. La demonología cristiana también intenta clasificar los demonios por su naturaleza, el tipo de pecado al que someten a los seres humanos, los meses en los que tienen esa predisposición y otras características. Por lo tanto, ha habido numerosas versiones sobre la clasificación de los demonios. En el siglo XI eran clasificados en aquellos que evitan la luz del día y no son visibles al ojo humano, y los demonios de fuego que residen lejos de los seres humanos.

Demonología y hechicería

“Descubrimiento de la magia” – Reginald Scot – año 1.584

La Hechicería

La descripción que encontramos sobre la hechicería es como sigue:

– «Acto de hechizar, practicar y hacer los hechizos”.

-«Hacer a alguno muy grave daño, ya en la salud, ya trastornándole el juicio vehementemente, interviniendo pacto con el demonio, ya sea implícito, ya explícito”.

– “Pacto con el diablo y de ciertas confecciones y prácticas supersticiosas».

– “Ejercer un maleficio sobre alguien por medio de prácticas de hechicería”.

La muerte impresionaba a todo el mundo, así como el temor a los malos espíritus. Los ritos y fórmulas de oración se introdujeron para evitar la influencia negativa y maligna de estos espíritus, y fueron utilizadas fórmulas especiales con los moribundos prescritas por los cabalistas hebreos con el propósito de conjurar la salida de los malos espíritus del cuerpo de los enfermos, es decir: todos los demonios que pudieran haber sido creados por los pensamientos impuros serían expulsados haciendo uso de los poderes del cielo; no había que seguir a los muertos, ni causarles heridas, ni lesiones, ni ver a través de ellos (Ma’abar Yabbok, pp 30-33), rituales donde se indican los amuletos que hay que tener dispuestos para llevar a la práctica esos exorcismos, qué tipo de encantamientos se precisan y se indican los textos que hay que recitar.

También se explica en qué estaba basada la creencia en los demonios, como que una mujer no podía ir a los cementerios porque los demonios la seguirían y acabaría cayendo en la tentación, como la serpiente en el Edén que causó la desgracia a la humanidad, (Hadash, p.47). Estos ángeles caídos convertidos en demonios cometieron esos actos de propia voluntad y por lo tanto son responsables a la hora de hacer frente a la ira de Dios. Los seres humanos no pueden ser poseídos por los demonios, sin embargo, pueden ser subyugados por ellos.

En la Edad Media en toda Europa, y parte de Oriente, los judíos estaban considerados como una raza de magos y muchos de ellos seguramente se beneficiaron con esta creencia.

Siglos V a XV (Edad Media)

“Demonios angelicales : brujería y hechicería en los cuentos de Canterbury” – año 1.475

Algunos autores medievales, bajo el estricto control de la Iglesia, llevaron a cabo una serie de recopilaciones sobre las diferentes variedades de magia y encantamientos, pero todos muy cristianizados. En esos tiempos estaba muy extendido el culto a las reliquias como objetos de veneración, pero también como poder sobrenatural que les permitía contactar con lo Divino. Al mismo tiempo empezaron a ser muy populares los relatos sobre los milagros debidos al poder de las reliquias de los santos a la hora de atender todos los ruegos y no sólo para curar a los enfermos. Las reliquias, por lo tanto, se convirtieron en escasas, pero valiosas, y empezaron las peregrinaciones hacia el lugar donde se encontraban expuestas. Las historias sobre los milagros que hacían las reliquias corrieron como la pólvora y después esas leyendas se recopilaron en algunos libros muy populares tanto en esa época como en la actualidad.

Pero también había otras variedades de magia cristianizada, pero oficialmente proscritas. La demonología y la angeología que contenían los primeros grimorios están llenas de rituales sagrados. La teología que hay en las obras de demonología cristiana invita al mago a fortalecerse mediante ayunos, oraciones y sacramentos, y mediante el uso de lenguas extrajeras que le darían el poder de coaccionar a los demonios. La iglesia no tardó en desaprobar ese tipo de ritos. Pero también en esa época la Cábala influyó mucho en el mundo cristiano gracias a los judíos, tal y como podemos comprobar en un libro publicado por el gran rabino de Holanda en el siglo XVII, lleno de supersticiones y recetas de magia, que fue muy popular entre los cristianos.

Grabado medieval alemán – año 1.493 – brujas elaborando una pócima con cerveza

“Malleus – el martillo de las brujas que destruye a las brujas y su herejía como una espada de dos filos – H. Kramer – año 1.486

Evangelios Apócrifos

Además de las fuentes oficiales, los evangelios apócrifos también merecen nuestra atención sobre todo en lo relacionado con los temas de las ciencias ocultas en general. Hay que tener muy en cuenta que los textos entre las versiones oficiales, y no oficales, son muy parecidos, incluso en casi todos ellos utilizan las mismas palabras para referirse a los hechos concretos tal y como se puede ver en el siguiente resumen:

De Acuerdo con el Libro de Enoc (IX:7): “los ángeles les enseñan a las hijas de los hombres conjuros, exorcismos, el corte de raíces, y también las reveló la forma de usar las plantas curativas”….. “El corazón, el hígado y la vesícula para hacer pócimas de magia y curar los ojos de los ciegos”. Ver (Sibilinas III: 220 y Siguientes). (Apoc Baruch, IX:1), donde sí menciona el “murmullo” (hechizos) de los encantamientos de los hijos de Amón. El libro de Noé de la Curación (Jubileos, X.): “Era mágico en su carácter”.

María de Gracia

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Bibliografía:

-“Deuteronomio, XVIII:10-11”

-“Forms of Divination and Magic”, W.R.B. Smith, 1.740

– “Magic, Divination and Demonology”, H. Davies, año 1.898

– “Gypsy, Sorcery and Fortune Telling”, C.G. Leland, año 1.891

– “Letters on Demonology and Witchcraft”, Sir Walter Scott, año 1.801

– “Enciclopedia Hebrea”

-“Enciclopedia Cristiana”

Acerca de María de Gracia

Me llamo María de Gracia, soy natural de Madrid, España, y dedico todo el tiempo que puedo a mi blog, a mis artículos, a las clases, a algunas terapias, y también a leer las cartas del Tarot de Marsella. No estoy en ninguna red social, ni en facebook, ni en ninguna otra, ya que mi trabajo en el blog, y mi familia, ocupan la mayor parte de mi tiempo. Gracias por visitar mi blog y por seguir confiando en mi trabajo. Un saludo muy cordial, María de Gracia
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7 respuestas a Magia, demonología y brujería

  1. Luciana dijo:

    Hola, me encanto este articulo, cada palabra me enamora y como dice por allí saber no ocupa espacio. Mil gracias por esta redacción y la sabiduría que impartió en ella.

  2. maria azucena dijo:

    me encantó esta explicación sencilla e informativa…muy buena!

  3. Victor h carbajal dijo:

    No entendi sobre el “corte de raices ” agradezco de antemano cualquier explicacion.

    • Hola, Víctor:

      “De Acuerdo con el Libro de Enoc (IX:7): “los ángeles les enseñan a las hijas de los hombres conjuros, exorcismos, el corte de raíces, y también las reveló la forma de usar las plantas curativas”….. “El corazón, el hígado y la vesícula para hacer pócimas de magia y curar los ojos de los ciegos””

      El Libro de Enoc es un libro intertestamentario, es decir: se escribió entre el Antiguo y Nuevo Testamento y no está reconocido por las iglesias cristianas.

      Copio de Wikipedia la siguiente aclaración:

      “El Libro de Enoc (o Libro de Henoc, abreviado 1 Enoc) es un libro intertestamentario, que forma parte del canon de la Biblia de la Iglesia ortodoxa etíope pero no es reconocido como canónico por las demás Iglesias cristianas, a pesar de haber sido encontrado en algunos de los códices de la Septuaginta (Códice Vaticano y Papiros Chester Beatty). Los Beta Israel (judíos etíopes) lo incluyen en la Tanaj, a diferencia de los demás judíos actuales, que lo excluyen.”

      En ese libro hay una gran cantidad de rituales, y recetas, para poner en práctica por los hechiceros de entonces (la palabra bruja/brujo no existía todavía) y entiendo que si no se está familiarizado con ese estilo de lenguaje esotérico a veces no se entiende bien lo que quieren decir. Cortar raíces significa evitar arrancarlas porque no volverían a crecer las plantas si sacamos toda la raíz, y como lo importante es que la planta vuelva a nacer, lo mejor es cortar esas raíces hacia la mitad y la planta volverá a brotar mas adelante.

      Cualquier duda estaré encantada de aclararla.

      Un saludo muy cordial,

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